A medida que avanzamos hacia un verano muy inusual, muchas familias, especialmente aquellas que tienen niños con trastornos del aprendizaje, se preguntan cómo ayudarlos a aprovechar al máximo todo este tiempo libre. Sin los campamentos y muchas otras actividades típicas del verano, ¿cómo pueden los niños continuar aprendiendo, creciendo y preparándose para el regreso a la escuela en el otoño?

Los niños que tienen problemas de aprendizaje, TDAH (ADHD, por sus siglas en inglés) o dificultades de lenguaje son particularmente vulnerables a lo que se conoce como “the summer slide” (regresión durante el verano). Se refiere a la pérdida de habilidades que una gran cantidad de niños tiene durante los meses de verano, especialmente en lectura y matemáticas. Con la crisis del coronavirus y el largo descanso de las aulas que han tenido la mayoría de los niños, es aún más importante ayudarlos a mantener y desarrollar sus habilidades durante esta temporada.

El verano es definitivamente un tiempo para que todos se relajen un poco, pero eso no impide que al mismo tiempo los padres utilicen algunas de las siguientes estrategias para ayudar a sus hijos a mantenerse bien encaminados en lo académico, emocional y social.

1.Mantenga lo académico en el menú de actividades

El trabajo académico no tiene que parecerse al trabajo tradicional en el salón de clases. Recuerde que puede incorporar lo académico y el aprendizaje en muchas otras actividades, como verá más adelante.

Lo que usted haga este verano puede variar, dependiendo de la edad, habilidades y personalidad de su hijo. Con los niños más pequeños, un buen punto de partida es dedicar 15 a 20 minutos varios días a la semana a la lectura y los ejercicios matemáticos. Para niños mayores que ya están primaria podrían ser 20 a 30 minutos de lectura, escritura y matemáticas. Pero de nuevo, esto no significa necesariamente que su hijo tenga que sentarse frente a un escritorio con un libro de trabajo todo el tiempo. La idea es simplemente asegurarse de que la práctica de estas habilidades se incorpore a las rutinas diarias de su hijo de una manera o de otra.

Ahora bien, los niños a los que se les ha diagnosticado una discapacidad del aprendizaje pueden necesitar una instrucción formal más frecuente. Para tener una idea de lo que es mejor para su hijo, intente ponerse en contacto con los maestros y especialistas en aprendizaje de su hijo para ver qué puede hacer para reforzar  habilidades durante el verano. Usted podría preguntarles:

  • ¿Hay algún libro de ejercicios específico que recomiende?
  • ¿Tiene una lista de lecturas recomendadas que podamos usar?
  • ¿Qué actividades educativas en línea se ajustan a lo que mi hijo está aprendiendo en la escuela?
  • ¿Qué habilidades específicas le vendrían bien a mi hijo para practicar durante el verano?

Nosotros también tenemos una amplia lista de materiales educativos para la casa disponible en nuestro sitio web.

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2. Mantenga una rutina

Especialmente para los niños con trastornos de atención y del aprendizaje, seguir rutinas consistentes es una parte esencial del éxito académico. Es más, tener una rutina permite a los niños saber qué esperar de cada día y reduce su ansiedad, lo cual es especialmente importante ahora que los niños se enfrentan a muchos cambios e incertidumbres. La estructura y previsibilidad permiten que los niños se sientan seguros, estables y hasta cierto punto en control.

Desde luego, las rutinas de verano pueden ser diferentes de las rutinas escolares. Dependiendo de la edad de los niños, suele ser de gran ayuda involucrarlos en el proceso de establecer una rutina y crear un horario para el día. Es más probable que se ajusten a un horario que ellos hayan ayudado a crear, porque tienen un poco más participación y porque seguramente elegirán las cosas que disfrutan. Intente hacer una lista de actividades divertidas y permita que los niños elijan cuáles quieren realizar y en qué orden.

También es importante que las horas de acostarse y de comer se mantengan lo más regulares que se pueda, para que los niños tengan una estructura clara a la cual apegarse. Este también podría ser un buen momento para crear nuevas tradiciones. Por ejemplo, tal vez los domingos en la mañana puedan convertirse durante el verano en días para desayunar panqueques, y después de desayunar, la familia salga a dar una larga caminata o un paseo en bicicleta. Este tipo de cosas no solo proporcionan previsibilidad, sino que también ofrecen a los niños algo que esperar, que es justo lo que podría estar haciendo falta debido a la ausencia de actividades de verano estructuradas.

3. Priorice el tiempo al aire libre

Es muy importante tanto para la salud física como mental que los niños pasen tiempo al aire libre, y hay muchas maneras en que su familia puede hacerlo al mismo tiempo que siguen las reglas de distanciamiento social.

Mantenerse físicamente activos es clave para poder concentrarse mentalmente. Esto es especialmente cierto para los niños que necesitan quemar energía. Además, pasar tiempo al aire libre es una excelente manera de que los niños aprendan sobre el mundo que los rodea y mantengan despiertas sus habilidades académicas de una manera activa y divertida.

Lo que haga su familia dependerá, por supuesto, del tipo de espacios exteriores a los que tenga acceso, pero algunas opciones a considerar incluyen:

  • Búsqueda del tesoro y carreras de obstáculos.
  • Paseos familiares, caminatas, paseos en bicicleta o monopatín.
  • Jardinería, que puede ser especialmente buena para practicar las habilidades matemáticas: “¿Cuántas semillas plantaremos? ¿A qué distancia entre ellas deberíamos plantarlas?”.
  • Pasar tiempo en playas, lagos o piscinas, siempre y cuando sigan las reglas de distanciamiento social. Si tiene un jardín o una terraza, incluso podría instalar una piscina inflable o una colchoneta para hacer juegos de agua.
  • Salir a observar las plantas y animales cerca de su casa. Puede conseguir un alimentador para pájaros o animar a su hijo a identificar las flores que encuentran en sus paseos.

Si su hijo suele practicar deportes, también puede ayudarlo a recrear algo de esa estructura en casa. Por ejemplo, si su hijo juega futbol y cuentan con un jardín o un espacio dentro de la casa que podría funcionar, coloque una portería, aunque solo sea un par de conos para marcar el espacio. Los niños pueden utilizar este tiempo sin entrenamientos ni competencias para aprender nuevas habilidades, practicar una nueva posición, o enfocarse en la resistencia, la fuerza o la flexibilidad. Sea cual sea su elección, establecer metas y trabajar para alcanzarlas puede ayudar a su hijo a mantenerse ocupado y concentrado mientras no está en la escuela.

4. Sea ingenioso con el tiempo de pantallas

En los últimos meses, la mayoría de los niños ha pasado más tiempo frente a pantallas que lo usual. Y de alguna manera ese puede seguir siendo el caso este verano. En especial si usted está trabajando, permitir que su hijo pase un tiempo frente a pantallas puede ser la única manera de tener el tiempo necesario para hacer todo.

El truco está en ser creativo en el uso del tiempo de pantalla, y encontrar alternativas. Dependiendo de lo que sea factible para su familia en este momento, usted podría proponer más actividades no relacionadas con la pantalla a medida que comienza el verano. Además de las actividades al aire libre, considere:

  • Actividades artísticas. Tal vez su hijo se interese en aprender un nuevo tipo de arte o en hacer un collage o una escultura con materiales disponibles en la casa.
  • Proyectos complejos. Por ejemplo, si a su hijo le gusta construir con bloques, usted podría proponerle el reto de construir algo nuevo todos los días y tomar fotografías diarias, para que pueda ver su progreso al final del verano.
  • Habilidades del hogar. Cocinar, lavar la ropa, organizar los armarios: todas estas son habilidades que los niños pueden aprender, y que disfrutan por la sensación de poder que se obtiene al hacer algo que es útil para los demás. Además, si practican con cosas como medir y seguir instrucciones, esto puede traducirse en habilidades académicas, ¡y podría incluso obtener un poco más de tiempo para lo que usted tiene que hacer!

Por supuesto que una cierta cantidad de tiempo de pantalla es inevitable. Pero las pantallas tienen mucho más que ofrecer a su hijo que solo videojuegos y redes sociales. Hay muchos recursos en línea de alta calidad a los que los niños pueden acceder este verano, y muchos son gratuitos o muy baratos (la mayoría solo están disponibles en inglés):

  • Khan Academy, ABC Mouse y OutSchool ofrecen cursos en línea para una amplia gama de grupos de edad.
  • Mystery Science, Sawyer y Activity Hero tienen un montón de contenido, desde lecciones de música hasta cuentos y yoga.
  • Las oficinas locales de parques y espacios de recreación públicos suelen tener opciones de clases virtuales, actividades e incluso campamentos diurnos. Averigüe cuáles están disponibles en su zona, o vea si hay otras instituciones con programas a los que pueden unirse niños de diferentes áreas.

A través de opciones como estas, usted puede incorporar algo más de estructura y material académico en la jornada diaria de su hijo, sin establecer reglas rígidas acerca del tiempo de pantallas.

5. Manténgase conectado

Con tanta incertidumbre en estos momentos sobre lo que es seguro y lo que no, es comprensible que muchas familias tengan dudas acerca de salir e interactuar con otros. Independientemente de las reglas que su familia decida seguir al respecto, es importante que su hijo mantenga las conexiones con los amigos o la familia, ya sea de manera virtual o en persona.

Usted puede programar citas con amigos para que jueguen en línea, invitar a un amigo de confianza a un juego con distancia social, o salir a dar una vuelta en auto y pasar a saludar a los amigos o la familia sin bajarse del automóvil. Si vive cerca de un espacio abierto, como una playa o un parque, también podría considerar reunirse con un pequeño grupo de personas al aire libre.

La idea es mantenerse seguro y al mismo tiempo dar a su hijo distintas oportunidades de practicar habilidades sociales y conectarse con sus seres queridos, para que cuando regrese a la escuela se sienta seguro y apoyado.

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