Los niños que tienen problemas con el procesamiento auditivo tienen dificultad con algunas habilidades básicas para decodificar y recordar lo que escuchan. A menudo pierden o malinterpretan la información que es transmitida de forma oral, cuando están en un entorno de aprendizaje o en una conversación.

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Para poder ayudar a los niños que tienen habilidades de procesamiento auditivo limitadas se requiere, por un lado, construir los apoyos necesarios en su entorno, y por otro, darles un entrenamiento intensivo que fortalezca aquellas habilidades que no han desarrollado de manera automática como hacen la mayoría de los niños.

Estos son algunos de los cambios que los padres y los maestros pueden hacer en el entorno para ayudar a los niños con dificultades del procesamiento auditivo a escuchar y aprender de manera más efectiva:

  • Asiento preferido. Haga los arreglos necesarios para que el niño se siente en un lugar que le facilite al máximo captar lo que dice el maestro. Por lo general, eso es al frente del aula, para minimizar cualquier interferencia en la voz del maestro y obtener el mayor acceso a las señales visuales que transmita.
  • Use señales visuales. Anime al maestro de su hijo a usar elementos visuales en la instrucción, y asegúrese de que su hijo lo esté mirando cuando le dé instrucciones o transmita otra información importante.
  • Enfatice las palabras clave. Los maestros y los padres pueden ayudar a los niños que tienen dificultades con el procesamiento auditivo al utilizar una entonación y una velocidad al hablar que enfatice lo que es importante. “Una de las cosas que recomendamos a los maestros es reducir significativamente su velocidad al hablar y hacer énfasis en las palabras clave, de manera que llamen la atención de los estudiantes sobre las partes más importantes de la información por la forma en que hablan”, explica Rachel Cortese, patóloga del habla y del lenguaje en el Child Mind Institute.
  • Avise a los niños cuando algo importante esté por ocurrir. Cortese sugiere usar una contraseña para darles a los niños una señal de que usted está a punto de decir algo a lo que deben prestar atención. Podría ser algo tan simple como decir “¿estás listo?” o “esta es la cuestión”.
  • Ayuda con secuencias. Use palabras que motiven o ayuden a un niño a ubicar los eventos en una secuencia. “El uso de palabras como primero, segundo, luego y último ayuda a los niños a seguir secuencias, y enseñarles a usar estas palabras de transición en textos escritos o al contar una historia los ayuda a organizar sus pensamientos y su lenguaje”, explica Cortese.
  • Tecnología de asistencia. Para los niños que necesitan ayuda adicional para seguir la voz del maestro en un aula ruidosa, existe tecnología que puede ayudar. El estudiante usa audífonos que reducen el ruido de fondo y los maestros usan un micrófono conectado de forma inalámbrica a sus audífonos.

Ayuda para desarrollar habilidades

Los niños que tienen problemas con el procesamiento auditivo pueden beneficiarse de trabajar con un patólogo del habla y del lenguaje o con un terapeuta educativo para fortalecer habilidades a través de la práctica y aprender formas efectivas de compensar sus deficiencias y aprovechar otras fortalezas.

Terapia del habla y del lenguaje

El tipo de ayuda profesional más común para los niños con estas dificultades es la terapia del habla y del lenguaje, en la que los niños reciben capacitación explícita con el fin de mejorar sus habilidades para distinguir y recordar sonidos, así como para ordenarlos de forma secuencial.

“Nuestras mentes están diseñadas para captar de manera automática este conjunto de habilidades para asimilar el lenguaje”, explica el Dr. Matthew Cruger, director del Centro de Aprendizaje y Desarrollo del Child Mind Institute. “Entonces, para los niños que no captan automáticamente estas habilidades, el objetivo es brindarles una instrucción que sea más frecuente, más sistemática y más rigurosa”.

El Dr. Cruger señala que, si bien es ampliamente aceptado que estas intervenciones ayudan, no existe un buen conjunto de investigaciones prácticas que las respalden. Para complicar este desafío, señala, está el hecho de que cuando los niños mejoran después de una intervención, es difícil saber si la mejoría se debe a la terapia o a que las vías auditivas del niño han madurado con el tiempo. Pero el Dr. Cruger dice que esperar para ver si los problemas de un niño pudieran desaparecer con el tiempo puede causar frustración y sufrimiento en los niños debido a sus limitaciones. Esas cosas pueden afectar su desarrollo emocional y social, así como su aprendizaje.

Terapia educativa

Los terapeutas educativos ayudan a los niños que tienen dificultad para desarrollar estrategias que les permitan manejar la frustración, aprovechar sus fortalezas y compensar sus debilidades. Buscan formas de reforzar las debilidades específicas de un niño, por ejemplo, utilizando el aprendizaje multisensorial para niños con dificultades relacionadas con el procesamiento auditivo que tienen problemas para leer. Y buscan reforzar la confianza de los niños que se sienten desanimados porque aprender parece más difícil para ellos que para otros niños.

Programas de computadora

Hay varios programas de “entrenamiento cerebral” diseñados para desarrollar habilidades que permitan identificar sonidos y recordar información auditiva, incluidos FastForWard y Earobics.

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