El primer paso para ayudar a alguien con un trastorno alimentario es reconocer que se trata de un problema de salud mental y no solo de una tonta dieta. Puede tener consecuencias médicas graves.

Los trastornos alimentarios pueden tener un impacto severo en la salud física, con efectos que van desde caries hasta ataques cardíacos fatales. Las personas que padecen trastornos alimentarios son significativamente más propensas a intentar o a cometer suicidio, y muchas también se involucran en otras conductas de autolesión como cortarse y luchan contra el aislamiento, la depresión y la ansiedad.

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“Las personas necesitan comprender la realidad de tener un trastorno alimentario”, recomienda una joven de 24 años que ahora se está recuperando. “Esto no es vanidad. Estaba enferma y mi enfermedad en realidad, honestamente, podría haberme matado, pero la gente seguía pensando que yo podía ignorarla. Pensaban que solo lo estaba haciendo porque quería verme mejor”.

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La Dra. Allison Baker, psiquiatra de niños y adolescentes, señala que esta percepción errónea no es infrecuente. “Si pudiéramos olvidar la creencias de que se trata de decisiones voluntarias que se toman de forma racional, en lugar de enfermedades reales que necesitan tratamiento y nuestra comprensión y apoyo, estaríamos en un mejor lugar”.

Hable al respecto

“La mayoría de los jóvenes en edad universitaria quieren hablar con su familia y amigos sobre su salud mental”, dice la Dra. Baker. “No tema empeorar una situación o causar algo al mencionarlo. Evitar e ignorar generalmente llevan a que las cosas empeoren, no a que mejoren”.

Dicho esto, puede ser difícil iniciar un diálogo sobre un tema tan serio. Trate de mantener la calma y no juzgar. En lugar de enfocarse en la apariencia, limítese a enfatizar por qué le preocupan sus comportamientos poco saludables y el efecto dañino que están teniendo en su bienestar. La National Eating Disorders Association  o NEDA, por sus siglas en inglés recomienda usar declaraciones en primera persona, como “me preocupa” o “me da miedo” en lugar de declaraciones en segunda persona, como “debes parar”, que pueden hacer que las personas se sientan culpables o se pongan a la defensiva.

Además, esté preparado para escuchar. Las personas con trastornos alimentarios a menudo niegan que tienen un problema o tienen sentimientos encontrados sobre cómo mejorar. Es importante tener en cuenta sus sentimientos y hacerlos sentir escuchados. Si es necesario, retome la conversación más tarde. Para que usted pueda ser de ayuda, deberá ser comprensivo e insistente.

Estas conversaciones pueden ser intensas y emocionales, y es mejor hacerlas en persona. Si su hijo va a ir a una universidad fuera de casa, vale la pena hacer el viaje para visitarlo con la frecuencia que sea necesaria.

Estos son algunos otros consejos para tener una conversación productiva (enlace en inglés). NEDA también tiene un programa en línea para ayudar a las personas con trastornos alimentarios o sus familiares y amigos con apoyo y orientación individualizada acerca de la recuperación.

No espere

Buscar tratamiento para un trastorno alimentario es el primer paso hacia la recuperación. Cuanto antes se inicie el tratamiento, mejor, pues mientras más tiempo se vive con un trastorno alimentario, más difícil es moverse de lugar, y es más probable tener una recaída.

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Ayuda en el campus

Los campus universitarios están obligados por ley a proporcionar servicios básicos de salud mental. Los servicios de orientación universitaria generalmente se incluyen en el pago de la colegiatura, y pueden ser muy buenos. También pueden proporcionar referencias para atención más especializada en caso necesario. Algunas escuelas también pueden tener grupos de apoyo activos para personas con trastornos alimentarios dirigidos por estudiantes u otros programas útiles.

Si su hija o hijo (los hombres también desarrollan trastornos alimentarios) se sienten abrumados con todo lo que necesitan hacer para iniciar su recuperación, usted puede ayudarlo investigando las opciones de tratamiento que hay disponibles en su universidad. Algunas escuelas pueden incluso permitir que usted programe una cita por él, aunque no debe esperar recibir ninguna información médica debido a las regulaciones de privacidad.

Asistencia por Internet

Hay algunas comunidades en línea excelentes para personas con trastornos alimentarios. Encontrar un lugar donde recibir apoyo o participar en reuniones presenciales puede ser una buena forma de impulsar la recuperación. NEDA tiene foros que ofrecen una gran ventana al mundo de los grupos de apoyo para trastornos alimentarios.

Como cualquier cosa buena en Internet, también hay sitios relacionados a los trastornos alimentarios que tienen un lado oscuro y peligroso. Evite todo lo etiquetado como “pro-ana” (proanorexia), “pro-mia” (probulimia) o “thinspo”. Lejos de brindar asistencia, estos sitios de “thinspiration” (inspiración para la delgadez) promueven los trastornos alimentarios al publicar cosas como imágenes de cuerpos extremadamente delgados o consejos sobre cómo pasar hambre de manera más efectiva.

El sitio de NEDA ofrece una variedad de servicios y apoyos que incluyen una guía completa sobre qué universidades ofrecen qué servicios, así como enlaces a grupos de apoyo en todo el país y una línea de ayuda.

Ayuda financiera

Para los trastornos alimentarios más graves a veces es necesario un tratamiento más completo o que incluya internamiento. Dado que los programas de internamiento pueden ser muy costosos, también hay organizaciones que ofrecen apoyo. Fundada por dos mujeres en recuperación, la organización Project Heal (enlace en inglés) ofrece becas de tratamiento caso por caso. También ofrecen una gran comunidad en línea que está abierta a cualquier persona que busque apoyo y asesoramiento. El sitio de NEDA también ofrece recursos para el tratamiento, foros y consejos sobre cómo acceder a opciones de tratamiento asequibles.

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