Si usted es proveedor de servicios para niños con trastorno del espectro autista y sus familias, es probable que tenga dificultades para encontrar la mejor manera de apoyarlos durante esta crisis, cuando no puede trabajar con los niños en persona. Muy a menudo, los niños con autismo prosperan con un entorno estructurado acompañado de tratamiento. Los servicios que usted proporciona a menudo incluyen, ¡o requieren! trabajo práctico cara a cara.   

Usted podría sentirse abrumado tratando de encontrar soluciones a problemas a los que no se ha enfrentado antes. Aquí hemos reunido algunos consejos que lo ayudarán a reorganizar su trabajo con niños y familias. 

  1. Haga un chequeo. Lo primero que debe hacer es simplemente chequear a las personas que está apoyando. Puede llamar, enviar un mensaje de texto o correo electrónico para iniciar una conversación y preguntar si están bien. Muchos padres y cuidadores están tratando de equilibrar el trabajo desde casa, apoyar el aprendizaje en línea de sus hijos, cuidar su hogar y poner cara de valiente. Ellos podrían sentirse atrapados, agitados, abrumados, culpables, ansiosos o sin apoyo. Este es un momento importante para escuchar y validar sus sentimientos. Esto ayudará a los cuidadores a sentirse apoyados y escuchados y creará una buena base para avanzar juntos. 
  2. Capacite a los padres. Si bien escuchar y validar sus sentimientos es muy importante para establecer una buena relación y confianza, el siguiente paso es ayudar a los cuidadores a movilizarse a la acción. Aunque la capacitación para padres ya forma parte de muchos paquetes de tratamiento, es probable que su capacitación luzca diferente durante este tiempo. Es posible que no pueda tener tiempo individual con los cuidadores para proporcionar explicaciones más largas; es posible que tenga que comunicarlas por escrito. En lugar de dar demostraciones en vivo, es posible que necesite usar videoclips que se encuentran en Internet para demostrar su punto. ¡Es hora de ponerse creativo! 
  3. Utilice la tecnología. Hay muchas aplicaciones de videoconferencia que puede usar para realizar observaciones o sesiones directamente en los hogares. Es posible que una familia pueda configurar una transmisión de video de su hogar y hablar con usted usando su teléfono celular con auriculares durante una sesión. Los padres pueden estar dispuestos a enviarle videoclips de las habilidades de práctica de sus hijos. Discuta estas opciones con cada familia para asegurarse de que se sienten cómodos con las diferentes opciones y ver qué puede funcionar, dadas las herramientas que tienen. 
  4. Sea flexible. No hace falta decir que este es un momento sin precedentes. A medida que cambie a servicios remotos, es probable que tenga que tomar algunas decisiones difíciles con respecto a su plan de tratamiento. Por supuesto, todas las habilidades que eligió como objetivos en su plan son importantes y socialmente significativas. Considere los recursos nuevos e inesperados y las limitaciones de tiempo. Los padres pueden tener un acceso reducido a los refuerzos preferidos, el entorno de aprendizaje puede ser más caótico que antes con varias personas en la casa o las necesidades de comportamiento del niño pueden ser diferentes durante este tiempo. Es probable que tenga que cambiar su plan de tratamiento y priorizar las habilidades en las que se quiere enfocar. Puede descubrir que atar los zapatos no es una habilidad tan crítica como aprender a seguir un nuevo horario. Es posible que se entere de que una familia está buscando más cosas por hacer para llenar el tiempo de su hijo. La flexibilidad contribuirá en gran medida a abordar las necesidades agudas. 
  5. Maneje sus expectativas. Tomando en cuenta todo lo que los padres intentan balancear es posible que no tengan el tiempo para a las sesiones de la forma en que lo harían normalmente. Esto puede ser frustrante para usted como proveedor y ciertamente puede ser una fuente de frustración o culpa para los padres. La crianza de los hijos en una crisis es increíblemente difícil; ahora es el momento de la mayor empatía por las familias a las que servimos. Un cuidador puede decirle que solo tiene un espacio de tiempo de 15 minutos para trabajar en las habilidades con su hijo. ¡Esto está muy lejos de sus sesiones típicas de dos horas! En lugar de enfocarse en el tiempo perdido o tratar de presionar a la familia para que cree más espacio para su plan, dele crédito por lo que pueden hacer y piense en cómo capitalizar mejor ese período de tiempo. 
  6. Refuerzo. Asegúrese de que los padres sepan lo importante que es el refuerzo positivo, frecuente y específico durante este tiempo. En este momento hay muchas expectativas sobre los niños, como quedarse en casa, aprender en casa, aprender nuevas rutinas y enfrentar la incertidumbre sobre un virus que puede asustarlos. Los padres pueden ayudar a sus hijos a superar esto “atrapándolos portándose bien” en cada oportunidad cuando participan en comportamientos positivos y apropiados. Es importante tener en cuenta que el refuerzo no es solo para sus hijos, sino también para ellos. Los padres pueden recompensarse absolutamente por lograr las metas que establecen cada día o semana.