P: Mi hijo tiene 3 años y es autista. Me preocupa que va a ser de él. ¿Cuál es la mejor forma de ayudarle? Es tan lindo y se comporta como cualquier otro niño. ¿Qué he hecho mal?

R: Como a usted, a muchos padres les preocupa qué va a ser de sus hijos, y cuando tienen un hijo con unas necesidades únicas y especiales, es natural preguntarse qué tipo de apoyo pueda o no necesitar en el futuro. Aunque nadie puede predecir exactamente qué nos va a deparar el futuro, ya ha dado el primer paso para garantizar que su hijo cuente con el apoyo y los servicios que necesita ahora para alcanzar su máximo potencial. Una evaluación completa realizada por un equipo de expertos puede ayudar a poner de manifiesto los puntos fuertes de su hijo y determinar de qué forma puede aprender mejor, con el fin de diseñar un plan individualizado de tratamiento para ayudarle a hacer más de las cosas que ya hace y llevar sus habilidades al siguiente nivel.

La buena noticia es que el cerebro es muy plástico (tiene la capacidad de adaptarse estructuralmente) y que los niños no dejan de aprender a lo largo de su vida. Las investigaciones indican que una intervención temprana e intensiva pueden “recablear” el cerebro, que es lo que ocurre cuando aprendemos cosas nuevas. Hablar con un profesional acerca de los mejores tratamientos basados ​​en la evidencia, las diferentes opciones escolares y entornos de aprendizaje óptimos representan un importante primer paso para su hijo.

También me gustaría añadir que disponemos de escasa evidencia concluyente sobre la causa del autismo; nuestro conocimiento actual es que ni usted ni ningún padre de niño autista ha hecho nada mal. Pero sí que puede hacer lo correcto ahora, de hecho, ya ha empezado. Siendo conscientes de sus necesidades y prestando atención a su desarrollo, puede ayudarle a alcanzar su máximo potencial.