Los niños con trastorno fonológico (comúnmente conocido como trastorno de los sonidos del habla) tienen dificultad para formar los sonidos para hablar. Pueden tener problemas para articular sonidos individuales, ser entendidos, modular el volumen y sincronizar el habla, y podrían tartamudear o cecear. El trastorno fonológico es diferente del trastorno del lenguaje puesto que involucra una discapacidad para producir el sonido, mientras que los niños que tienen un trastorno del lenguaje tienen problemas para comprender y producir el lenguaje.

Síntomas

  • Dificultad para coordinar el movimiento de la mandíbula, lengua y labios, que ayudan para una articulación clara
  • Dificultad para entender el habla después de los tres años de edad
  • Problemas para producir sonidos del habla específicos
  • Desarrollo del habla que retrasa a los niños en comparación con otros niños de la misma edad
  • Deficiencias en la coordinación motora de los músculos faciales, como masticar o sonarse la nariz
  • Voz ronca, áspera o nasal
  • Cambiar abruptamente el timbre o volumen de voz
  • Quedarse sin aire al hablar
  • Cecear o tartamudear

Tratamiento

El trastorno fonológico usualmente se trata con terapia del habla, donde los niños pueden aprender cómo crear los sonidos con los que tienen problemas y diferenciar entre los que tienden a mezclar. En casos leves, el trastorno puede desaparecer por sí mismo.