Resumen

El trastorno de pánico es una condición que se caracteriza por ataques de pánico repentinos e impredecibles que pueden producir la sensación de muerte o desastre inminente, y presentar síntomas similares a los de un ataque al corazón.

Síntomas:

  • Palpitaciones, una falta de aliento aguda, mareos, náuseas, sudores
  • Miedo repentino y abrumador a morir o perder el control, una sensación de que el mundo es irreal, y un deseo intenso de huir.
  • Ocurrencia repetida de estos síntomas, los cuales generalmente alcanzan su máximo al cabo de 10 minutos y dejan a las víctimas con un miedo intenso de sufrir otro ataque.
  • Evitar los lugares donde han ocurrido ataques con anterioridad, tales como lugares cerrados o llenos de gente en donde no es posible recibir ayuda o de los que es difícil escapar.

Tratamiento:

Conductual: La terapia cognitivo-conductual se usa para reducir los patrones de comportamiento negativos, los cuales están diseñados para evitar la ansiedad, pero lo que hacen en realidad es reforzarla. La terapia de exposición con prevención de respuesta, la cual alivia la ansiedad a través de exposición gradual a situaciones asociadas con los ataques de un paciente, también ha dado buenos resultados.

Farmacológico: Los antidepresivos han demostrado que contrarrestan la aparición de ataques de pánico. Si los antidepresivos resultan ineficaces, las benzodiazepinas (como el Xanax) son una alternativa. A pesar de que estos medicamentos pueden crear dependencia, es raro que esto se dé en niños si su administración se supervisa correctamente.