Para muchos adolescentes fumar marihuana, a menudo considerada una “droga suave”, es como un rito de iniciación que no es más peligroso que tomar su primer trago de cerveza o de vino. Y recientemente, varios estados han pasado leyes que legalizan el consumo recreativo y médico de la marihuana (mota, hierba, cannabis) lo cual solamente ha causado que la opinión publica piense que el uso de mariguana, incluso el uso regular, es bastante inocente y que hasta puede aliviar ciertos problemas de salud.

Pero un reporte (libro en inglés) comisionado por las National Academies of Sciences, Engineering and Medicine, y publicado a mediados de enero, advierte de los peligros del consumo de marihuana, especialmente en la adolescencia. El reporte cita evidencia de que el consumo elevado de la mariguana, la duración prolongada y la edad en la que uno comienza a ser expuesto a la droga pueden ser factores de riesgo que podrían llegar a desencadenar un primer episodio psicótico. En los casos de la gente que ya tiene trastornos psicológicos, especialmente esquizofrenia, el alto y prolongado uso de la mariguana puede empeorar estos síntomas.

En la última década, varios estudios han demostrado que el consumo de marihuana en la adolescencia puede ser un factor que contribuye al desencadenamiento o empeoramiento de los síntomas de varias enfermedades psicológicas, en particular la esquizofrenia. Pero los estudios también han llegado a la conclusión (página en inglés) de que los jóvenes que tienen una predisposición a las enfermedades psicóticas pueden ser atraídos por la marihuana desde temprana edad, posiblemente porque la consideran una forma de automedicación, en comparación con otros adolescentes. Así que, sus enfermedades psicóticas hacen que estén predispuestos al consumo de mariguana, pero este mismo consumo puede desencadenar los peores síntomas de la psicosis.

El reporte, que evaluó más de 1,000 estudios diferentes, puso énfasis a lo poco que sabemos acerca de los efectos de la marihuana, llamando la falta de información científica un “riesgo de salud pública”, especialmente en términos de los efectos que puede tener la marihuana en los cerebros de los adolescentes. “Necesitamos más información”, dijo el Dr. Michael Birnbaum, psiquiatra especializado en la salud mental de los niños y adolescentes y director del programa de tratamiento anticipado en Northwell Health. Ya que el Dr. Birnbaum trata con los primeros síntomas de la psicosis y trabaja con jóvenes que tienen esquizofrenia, dice que “inevitablemente, la mariguana, las drogas y el alcohol deben ser incluidas en la conversación”.

¿Puede ser que la mariguana cause la esquizofrenia?

Tal vez sí, tal vez no. “No quisiera decirles a mis pacientes que su psicosis fue causada por un cigarrillo de marihuana (porro), por ejemplo” dice el Dr. Birnbaum. “Yo trabajo con gente joven quienes han fumado mucho por varios años y, aun así, no podría decirles con certeza que el consumo de la marihuana desencadena la esquizofrenia. Sería muy peligroso afirmar eso”.

El desencadenamiento de una enfermedad psicótica depende de muchos factores distintos, dice. “Nunca se trata solamente de una sola cosa”.

Por otro lado, el alto uso de marihuana y el incremento en el uso de ocasional a diario, y también qué tan temprano alguien empieza y cuánto la han fumado, son factores que han sido vinculados a la psicosis. “Lo que sugiere la evidencia es que el consumo de marihuana puede llevar a un desencadenamiento temprano de psicosis— es decir que la gente que la desarrolla la hubiera desarrollado más tarde sin la marihuana”, dice el Dr. Birnbaum. “Además, la marihuana también está asociada al desencadenamiento de enfermedades mentales en aquellos individuos que no tenían una predisposición, lo cual sugiere que es posible que la psicosis nunca se hubiera desencadenado en estas personas si nunca hubieran fumado marihuana”.

Pero eso, dice, “es difícil comprobar, y no sabemos cuál es la cantidad especifica de cigarrillos, o la dosis especifica de cannabis que es necesaria para desencadenar una experiencia psicótica”.

El Dr. Birnbaum siempre recibe esta pregunta: ¿Si nunca hubiera fumado marihuana, me hubiera pasado lo mismo? Y, comenta, es una pregunta que es imposible de contestar.

Lo que sí sabemos

Michael T. Compton, MD, MPH, profesor de psiquiatría clínica en Columbia University College of Physicians and Surgeons, dirigió una serie de estudios y de meta-análisis enfocados en las asociaciones entre los primeros episodios de psicosis y el consumo de cannabis. Los dos primeros estudios que el Dr. Compton y sus colegas dirigieron incluían, respectivamente, a 109 y 247 (páginas en inglés) pacientes hospitalizados después de sus primeros episodios psicóticos.

“La información detallada y rigorosa que reunimos está relacionada con el comienzo de los síntomas prodrómicos y psicóticos, y también al inicio y la elevación del consumo de la nicotina, el alcohol, la marihuana, y el uso de otras drogas”, dice el Dr. Compton. ¿Cuáles fueron los resultados? Ambos estudios revelaron que hay una asociación entre la elevación de la frecuencia del consumo adolescente de la marihuana y el comienzo temprano de síntomas prodrómicos y psicóticos.

“Estos resultados, –dice el Dr. Compton, –sugieren que el consumo adolescente/premórbido de marihuana no solamente es un factor de riesgo para el desarrollo tardado de los trastornos psicóticos principales (lo cual ha sido demostrado en estudios previos), sino que también es un factor de riesgo para el comienzo temprano de estos mismos trastornos”.

La edad en la que estos síntomas surgen importa porque estos estudios demuestran que las perspectivas del tratamiento a largo plazo son mejores cuanto más tarde se desarrolla este trastorno. Los estudios del Dr. Compton también refuerzan la idea que la edad de desencadenamiento es “un pronóstico crucial que sirve como barómetro para las enfermedades psicóticas de largo plazo como la esquizofrenia”.

¿Al parar el consumo de cannabis podrá uno terminar con la psicosis?

Aunque una disminución del uso regular de marihuana reduce el riesgo de del primer episodio psicótico, lamentablemente no es el caso que, al eliminar el consumo de cannabis, uno podrá eliminar también la psicosis. La esquizofrenia y otras enfermedades psicóticas son enfermedades mentales de largo plazo que tienen que ser tratadas, nota el Dr. Birnbaum. “Si es el caso que la marihuana enciende la luz del trastorno, no es el caso que se pueda apagar tan fácilmente, –dice. –La marihuana puede desencadenar el comienzo de un trastorno psiquiátrico, lo que significa que una vez que la sustancia no esté en juego, los síntomas todavía estarán all’i”.

¿Cuánto es demasiado?

Cuando hablamos de la marihuana y la psicosis, la moderación importa. Pero sería prácticamente imposible decirle qué riesgo tan grande estaría tomando si empieza a fumar de manera regular.

La mejor recomendación que puede darles el Dr. Birnbaum a los usuarios actuales de mariguana es que, si tienen alguna alucinación u otro tipo de experiencia parecida a una psicosis cuando estén intoxicados, esto es un indicador que pueden estar predispuestos a algún tipo de enfermedad psicótica, y que, para aquellos en esta situación, sería mejor evitar todo tipo de sustancias.

Claramente, todavía hay mucho que aprender y muchos estudios por hacer. Pero el gobierno federal ha hecho, por décadas, que esto sea muy difícil para los científicos. Según el reporte que fue publicado recientemente, eso se debe en parte a que la FDA designa a la droga como una sustancia de lista 1 (página en inglés), lo cual se define como una droga que “no tenga ningún uso médico aceptado y un alto potencial para el abuso”, e impone muchísimas restricciones que lo han hecho difícil para que los investigadores puedan dirigir estudios necesarios y rigurosos de la marihuana.

¿Qué pueden hacer los padres al respecto?

Lo mejor que pueden hacer los padres es darles a sus hijos la información, no las tácticas de miedo ni las amenazas, solo los hechos: que el uso ocasional e infrecuente de mota es mucho más seguro que el uso regular, y que el uso diario puede causar muchos problemas. Y que no sabemos lo necesario en términos de los riesgos de la marihuana y los efectos que tiene en los cerebros adolescentes en desarrollo.

Es muy difícil tener esta conversación, especialmente para los jóvenes que están en una etapa de desarrollo en la que se sienten invencibles, –dice el Dr. Birnbaum. –En la adolescencia, y en la juventud en general, las drogas y el alcohol dominan muchas conversaciones, y de cierta manera, el uso de estas sustancias se considera como un rito de inicio. Es algo que mucha gente hace y, por lo tanto, hay muchos que no tienen ningún problema por haberlo hecho.

Esta es una conversación continua que los padres deberían empezar a tener con sus hijos desde que son pequeños, ya que el reporte indica que, al comenzar a fumar mariguana desde una edad más joven, “pueden incrementar la probabilidad de desarrollar una dependencia, lo cual puede afectar al desempeño académico y las interacciones sociales”.

Un diálogo abierto, honesto y frecuente es lo que el Dr. Birnbaum les aconseja a los padres. Ultimadamente, su hijo tendrá que tomar estas decisiones, y decidir lo que esté en sus mejores intereses. “El niño, –dice, –debería estar bien informado”.