Para la mayoría de las familias, los pediatras son los profesionales de referencia cuando se trata del trastorno por déficit de atención con hiperactividad o TDAH (ADHD, por sus siglas en inglés) y otras preocupaciones psiquiátricas y de conducta. En una encuesta del Child Mind Institute, más del 80 por ciento de los padres que estaban preocupados por la salud mental de su hijo hablaron con su pediatra al respecto.

Entre 2000 y 2010, el número de visitas al médico para el diagnóstico del TDAH aumentó en un 66 por ciento, según un estudio reciente de Academic Pediatrics (enlace en inglés). En la gran mayoría de esas visitas (96 por ciento en 2000 y 87 por ciento en 2010) se recetaron medicamentos estimulantes. La mayoría de esas recetas son prescritas por médicos de atención primaria, aunque la balanza se empieza a inclinar hacia los especialistas. En el año 2000, los psiquiatras representaban el 24 por ciento de todas las visitas al consultorio relacionadas con el TDAH. Diez años después, este porcentaje había aumentado al 36 por ciento.

Impulsados ​​por las preocupaciones sobre el diagnóstico apresurado y la sobremedicación, los padres hacen todo lo posible por encontrar atención especializada para sus hijos. Algunos, como Julissa Viana, directora de relaciones públicas que vive en un suburbio de la ciudad de Nueva York, dedican meses a la búsqueda. Viana, madre de gemelos de ocho años, dice que su pediatra no estaba interesado en ser parte del tratamiento del TDAH.

“Nunca pensé en buscar otro pediatra. Quería a alguien con experiencia”, dice Viana. Ella y su esposo finalmente se quedaron con un equipo de dos profesionales, un psiquiatra infantil y un terapeuta conductual.

Sin embargo, fuera de las principales áreas metropolitanas, las opciones de los padres son más limitadas. Los psiquiatras infantiles son escasos en todo el país, con una escasez aguda en estados como Alabama, donde solo hay 20. Con muchos niños viviendo a 100 millas del psiquiatra más cercano, y muchos más para quienes un especialista puede estar financieramente fuera del alcance, es importante para los padres encontrar un pediatra que pueda brindarle un buen cuidado a un niño con TDAH.

“Hay pediatras muy capacitados que tienen experiencia con el TDAH, y lo tratan tan bien como cualquier otra persona en el universo”, dice Ron Steingard, psiquiatra infantil veterano en el Child Mind Institute. “Pero también es cierto que no existen criterios uniformes para medir la competencia o la calidad”.

Qué esperar de su médico

En ausencia de un sistema de calificación externo, los expertos recomiendan que los padres busquen señales de que su pediatra está brindando atención de calidad, las cuales incluyen:

  • Uso de una evaluación formal para diagnosticar el TDAH: Al evaluar a su hijo para el TDAH, los médicos deben usar escalas de calificación basadas en los criterios del DSM-IV. Hay una variedad de escalas de calificación que intentan medir los niveles de hiperactividad, impulsividad e inatención del niño. Pídale a su médico que le muestre la escala que está utilizando y que le explique cómo llegó al diagnóstico.
  • Comunicación con la escuela del niño: Una de las características del TDAH es que se manifiesta en múltiples entornos: el niño mostrará falta de atención e hiperactividad, ya sea en la escuela o en el hogar. ¿El pediatra pregunta sobre el rendimiento escolar y pide reportes de los maestros durante el diagnóstico y el tratamiento?
  • Consentimiento informado: ¿Le informa su pediatra sobre los diversos medicamentos y sus efectos? ¿Cita estudios recientes y se toma el tiempo para discutir el tratamiento conductual y otras intervenciones no médicas que pueden mejorar el comportamiento y reducir la frustración y los conflictos en los niños con TDAH?
  • Tratamiento activo: La frecuencia de las visitas cambia a medida que los niños pasan por las fases de iniciación, estabilización y mantenimiento de su cuidado. ¿Su pediatra supervisa de cerca a su hijo cada vez que se cambian los medicamentos, y continúa usando escalas de calificación para aprender cómo el medicamento está afectando su comportamiento en el hogar y en la escuela?

Es en la administración de medicamentos donde el conocimiento y la experiencia del médico son fundamentales. La mayoría de los niños diagnosticados con TDAH (80 por ciento, según los estudios) responden bien a medicamentos estimulantes, y la mitad de ellos responderán igualmente bien a dos clases diferentes de medicamentos para el TDAH, metilfenidato (Ritalin y otras marcas) o anfetamina (Adderall y otras marcas). A la otra mitad le irá mejor con metilfenidato o anfetamina, explica el Dr. Roy Boorady, psiquiatra infantil del Child Mind Institute. Por lo tanto, es fundamental que un médico tenga la experiencia y la paciencia para probar un medicamento diferente si el primero no es efectivo o tiene efectos secundarios inaceptables.

También es importante reconocer que los niños responden a diferentes medicamentos a diferentes edades: lo que no funciona a los 7 u 8 años puede ser muy exitoso para un niño a los 13 años. Además, hay diferentes fórmulas de liberación del medicamento que deben seleccionarse, y tal vez combinarse, para que surtan efecto para un niño en particular en el transcurso de un día. Este también es un proceso continuo que cambia a medida que el niño crece y responde a diferentes demandas tanto en la escuela como en actividades extracurriculares y en el hogar.

“Si realmente está participando en el tratamiento, y esto es lo que hacen todos los proveedores de tratamiento basados ​​en la evidencia, debe ver si está funcionando”, dijo el Dr. Stephen Hinshaw en una conferencia reciente sobre medicamentos para el TDAH. “No se puede diagnosticar a partir de una conversación de 10 minutos con un pediatra y no se puede confiar en una visita de seguimiento de seis meses en la que el médico pregunta: “¿Cómo van las cosas?”. El monitoreo regular del comportamiento del niño y de las mejoras de los padres, así como la consulta con las escuelas son necesarios, ya sea que esté administrando medicamentos o modificando el comportamiento en un entorno escolar”.

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Un buen médico general también reconoce los límites de lo que puede hacer. Si su hijo muestra signos de otras condiciones además del TDAH, como tics, ansiedad o un comportamiento desafiante, es probable que se necesite la perspectiva de un especialista. Algunos estados como Massachusetts y Alabama tienen programas de telepsiquiatría que permiten a los médicos de atención primaria consultar con expertos cuando hacen un diagnóstico o modifican medicamentos.

Encontrar al médico adecuado

Los padres que buscan un proveedor de atención primaria calificado y con experiencia tienen que escarbar profundamente y conectarse ampliamente en las redes. La psicofarmacología básica y el manejo del TDAH han sido parte de la capacitación médica durante al menos 15 años, dice Martin Stein, profesor de pediatría en la UC-San Diego. En teoría, cualquier pediatra debería ser capaz de manejar el TDAH, especialmente si no hay otros diagnósticos que coexistan con este trastorno.

Sin embargo, muchos médicos generales se sienten incómodos al tratar trastornos mentales. La experiencia de Julissa Viana, en la que el proveedor de atención primaria de su hijo expresó su renuencia a diagnosticar o tratar el TDAH, es común.

“El TDAH no es algo con lo que la mayoría de los pediatras se enfrentan todos los días”, dice Stein. “Su pan de cada día es la medicina física: tobillos torcidos, neumonía, meningitis. Muchas prácticas de la medicina general no están configuradas para manejar a niños con problemas de conducta y escolares”.

Estos son algunos consejos para encontrar una práctica de atención primaria en su área que pueda proporcionar un tratamiento para el TDAH que esté basado en la evidencia :

  • CHADD (niños y adultos con TDAH): Esta red de apoyo a nivel nacional tiene más de 200 sucursales locales y un directorio en línea de profesionales con TDAH (página en inglés).
  • Pediatras del desarrollo conductual: Estos médicos generales reciben capacitación posterior a la residencia para evaluar y tratar una amplia gama de necesidades de salud mental en los niños. Puede buscar DB-pediatras en su área en el sitio web healthychildren.org (página en inglés).
  • De boca en boca: Otros padres, la enfermera de su escuela o su pediatra actual pueden darle ideas acerca de dónde encontrar proveedores locales de atención primaria que tratan el TDAH. O puede comunicarse con otros padres y grupos de defensa a través de redes sociales como Twitter.