Estas son algunas maneras importantes de apoyar a su hijo en la universidad y de mantenerse involucrado en su vida a pesar de la distancia.

  • Establezca horarios regulares para llamadas telefónicas y/o visitas a su hijo.
  • Sea consciente de cómo su propia experiencia en la universidad o en sus primeros trabajos afectan las expectativas que tiene para su hijo.
  • Trabaje para crear una dinámica en la que su hijo se sienta apoyado y escuchado, pero trate de no entrometerse en su intento por obtener información. Los jóvenes, especialmente a los dieciocho años, quieren sentirse independientes.
  • Recuérdele a su hijo que el primer año fuera de casa es una transición muy difícil. Si bien algunos adolescentes se sienten cómodos desde el primer día, no hay un plazo establecido para un “ajuste normal”. Deje la puerta abierta para conversar sobre los desafíos y las nuevas responsabilidades que conlleva asistir a la universidad.
  • Discuta sus expectativas con respecto a la responsabilidad financiera y a las obligaciones escolares o laborales.
  • Estimule a su hijo a desarrollar amistades saludables y a tener un sistema de apoyo fuera de la familia. Es una buena idea hablar sobre lo que constituye una amistad “saludable”, porque los adolescentes que no han tenido experiencia en el mundo real pueden ser menos selectivos cuando hacen amigos en nuevos entornos sociales.
  • Prepare a su hijo para nuevas relaciones, incluidas las relaciones sexuales. Hable sobre cómo manejar los posibles conflictos con los compañeros de cuarto, así como con los amigos y novios o novias.
  • Discuta las consecuencias de los comportamientos riesgosos, las drogas y el alcohol. Cuando lo haga, tenga también una conversación sobre los trastornos alimentarios, que son especialmente frecuentes entre las mujeres en edad universitaria.
  • Hable con su hijo si observa cambios emocionales, en la conducta o en actividades sociales. Pueden ser señales de un problema de salud mental grave.
  • Recuérdele a su hijo adolescente cada semana, o incluso con más frecuencia si fuera necesario, que hay ayuda disponible si se siente estresado, ansioso, abrumado o triste.