Ask An Expert / Ansiedad

A mi hija le encantaban las fiestas de pijamas, pero después de que se enfermó en una, ahora les tiene miedo. ¿Cómo la ayudo a superarlo?

No permita que la ansiedad reduzca su mundo

Janine Domingues, PhD
Janine Domingues, PhD

Manager of Curriculum Development and Professional Training, School and Community Programs; Clinical Psychologist, Anxiety Disorders Center

Child Mind Institute

La Navidad pasada mi hija de 9 años se quedó a dormir en la casa de mi hermana, y durante la noche se enfermó debido a una infección estomacal. Desde entonces se pone ansiosa si se queda a dormir en casa de una amiga o un familiar. La última vez que se quedó en casa de su amiga tuve que ir por ella porque empezó a vomitar, y se puso muy ansiosa. Ahora se niega totalmente a pasar la noche fuera de casa. Es muy difícil para mí, porque ya no puedo dejarla con alguien si tengo que hacer un viaje que implique estar fuera de casa una noche. Esto es muy nuevo, porque a ella le encantaban las fiestas de pijamas. ¿Cómo puedo ayudarla a superar esto?

La situación de su hija la vemos con frecuencia en el Child Mind Institute. Es nuestro instinto natural querer evitar algo que nos da miedo, así que es completamente comprensible que después de una experiencia negativa su hija quiera evitar las fiestas de pijamas por temor a que se repita lo mismo. Sin embargo, lo que sabemos sobre la ansiedad es que evitar una situación a la que tememos ayuda precisamente a mantener ese miedo. En el caso de su hija, además de mantenerse alejada de algo que la asusta, también está evitando algo que realmente disfrutó en el pasado. A mí me gusta decirles a los padres y a los niños que la ansiedad puede empezar a encoger nuestro mundo si no tomamos medidas para controlarla, así que es muy bueno que usted esté buscando ayuda.

Al final, la mejor manera de hacer frente a un miedo es a través de evitar la evasión, que es más fácil decirlo que hacerlo, pero que es factible de lograr cuando se aborda en pasos razonables. Usted puede ayudar a su hija a establecer metas graduales, haciendo primero algunas preguntas para averiguar más sobre aquello que teme. ¿Tiene miedo de vomitar? ¿Tiene miedo de estar lejos de usted? ¿Es una combinación de ambos temores? ¿Hay alguna diferencia en la ansiedad que siente cuando se queda a dormir en casa de un amigo o en casa de alguien de la familia? ¿Le importa la cercanía a su casa? ¿Qué tan ansiosa se sentiría si durmiera en su casa cuando usted no está? Con base en estas respuestas, usted podría comenzar en un lugar que le cause menos ansiedad y seguir avanzando.

Como madre, usted puede apoyar a su hija respecto a cómo se siente y ayudarla a entender que la mejor manera de reducir su ansiedad ante las las fiestas de pijamas es enfrentarse a su miedo. Puede decirle que al principio tal vez le parezca difícil enfrentarse a sus miedos, pero que a medida que vaya practicando se le irá haciendo más fácil. Su trabajo será ayudar a su hija a tolerar sus sentimientos de angustia con el objetivo de practicar la valentía.

A medida que usted empiece a planificar una fiesta de pijamas, será natural que su hija experimente ansiedad anticipada. Con esto en mente, sería útil que su hija comprenda cómo se puede sentir la ansiedad. Por ejemplo, debería entender que hay síntomas físicos que se relacionan comúnmente con la ansiedad (como el malestar estomacal), los cuales pueden hacernos sentir que estamos a punto de enfermarnos aunque no lo estemos. Habilidades como respirar rítmicamente, técnicas de relajación y desafiar los pensamientos preocupantes (es decir, “solo porque mi estómago se sienta mal no significa que definitivamente me vaya a enfermar”), pueden ser útiles para sobrellevar la ansiedad.

Usted puede ayudar a su hija a crear un plan para controlar su ansiedad. Esto puede implicar, por ejemplo, pensar en las actividades divertidas que puede realizar mientras se queda a dormir fuera de casa, lo que puede hacer si le cuesta quedarse dormida y un plan para que pueda estar en contacto con usted y aun así seguir manteniendo el objetivo final de quedarse a dormir fuera de casa. Además, la creación de un sistema de recompensas puede ser muy eficaz para brindarle a su hija un incentivo adicional para superar los momentos difíciles desde el principio. Cuanto antes empiecen este proceso, mejor. Cuanto más tiempo evite su hija las fiestas de pijamas, más difícil será para ella. Si está buscando ayuda externa, le recomendaría que busque un terapeuta que se especialice en terapia cognitivo-conductual o TCC que pueda ayudarla a elaborar un plan para enfrentar su miedo.