Ask An Expert / Mutismo selectivo

Mi hija de 5 años tiene mutismo selectivo y una alergia a las nueces que pone en peligro su vida. ¿Cómo podemos mantenerla a salvo en la escuela?

Se necesita con urgencia un tratamiento conductual para ayudarla a encontrar su voz.

Melissa L. Ortega, PsyD

Mi hija de 5 años con mutismo selectivo también tiene una alergia a las nueces que pone en peligro su vida. Va a ingresar al sistema escolar público en otoño. ¿Alguna sugerencia para ayudar a mi hija a mantenerse segura? ¿Cómo puede comunicar cualquier síntoma que esté experimentando? ¿Cómo podemos ayudarla a preguntar si los alimentos contienen nueces en las fiestas del salón? ¡La escuela está lejos de estar libre de nueces!

Las alergias graves pueden, de hecho, poner en peligro la vida. Para los padres de un niño diagnosticado con mutismo selectivo, son especialmente inquietantes y aterradoras, ya que estos niños a menudo no pueden abogar por sí mismos. La mayoría de los padres de niños con alergias les han enseñado desde pequeños a evitar las nueces. Con suerte, su hija ya está atenta a los sándwiches de mantequilla de cacahuete y mermelada o de los pasteles con nueces. Mi consejo es que inicie cuanto antes un tratamiento conductual para el mutismo selectivo de su hija. Su mutismo selectivo puede afectar literalmente su salud, seguridad y bienestar, y el tratamiento debe ser su primera prioridad. Es importante saber que el tratamiento intensivo para el mutismo selectivo tiene mucho éxito, y los niños con esta condición a menudo aprenden a superar su ansiedad y encuentran su voz en cuestión de semanas.

Sin embargo, hasta que su hija haya recibido tratamiento y pueda hablar en la escuela, hay algunas cosas que usted puede hacer.

  1. Asegúrese de que la escuela esté al tanto de su alergia y proporcione al personal una lista de los síntomas que podrían indicar que ha estado expuesta o ha ingerido nueces. Yo me aseguraría de que todos, desde el director hasta la secretaria y los maestros, conozcan y comprendan la gravedad de una alergia a las nueces.
  2. Proporcione a la escuela el esquema de un plan a seguir en caso de emergencia (por ejemplo, los números de contacto, la ubicación de la Epipen a dónde la deberían llevar).
  3. Consiga una pulsera o un collar médico para su hija con información sobre la alergia, su nombre, su edad y su número de teléfono.
  4. Cree íconos con dibujos que pueda pegar con velcro en su escritorio y poner en su lonchera. Estos íconos se pueden utilizar para comunicarse hasta que su hija pueda verbalizar en la escuela. Por ejemplo, los íconos pueden ser el dibujo de una persona sonriendo (“Me siento bien”) y en el lado opuesto puede tener el dibujo de una persona que se siente mal (“Me siento enferma”). Tendrá que explicarle a su hija lo que significa encontrarse mal (dificultad para respirar, picor, cierre de la garganta, sensación de que la lengua es demasiado grande para su boca).
  5. Otra opción sería hacer un collar o un broche para que lo lleve en la cafetería en el que se lea: “No Peanuts”. Esto le asegura que cualquier persona que entre en contacto con su hija es consciente de que no puede tomar nueces. Ninguna de estas opciones es ideal, pero estas precauciones adicionales son la mejor estrategia hasta que su hija reciba atención médica y esté al cuidado de sus padres o de adultos con los que se sienta cómoda. Lo más importante es mantener a su hija a salvo.