Ask An Expert / Problemas del comportamiento

Mi hija es tan agresiva que ya no es bienvenida en la casa de sus abuelos. ¿Qué debemos hacer?

Es fundamental obtener una evaluación de diagnóstico completa

Mary Rooney, PhD

Soy mamá de una niña de 7 años que tiene comportamientos muy difíciles. Fue evaluada a los 4-5 años. Los resultados indicaron que era una niña brillante, con un carácter fuerte y con problemas de apego. Comenzó a asistir a una terapia de juegos de manera regular para trabajar en los problemas de apego y toma Lexapro para su ansiedad y Tenex para ayudarla con su impulsividad. Y AUN ASÍ... seguimos lidiando con comportamientos bastante agresivos. Es tan grave que ya no es bienvenida en la casa de los abuelos. ¿Podría tratarse de una condición médica, como un bajo nivel de azúcar en la sangre, o un tipo diferente de enfermedad mental que no hemos identificado?

El primer paso para cualquier familia que esté intentando abordar problemas de comportamiento, o de ansiedad, o problemas relacionados con el estado de ánimo, es hacer una evaluación de diagnóstico exhaustiva, no solo una evaluación de capacidades e inteligencia. Lo que veo aquí es que es una niña brillante con fuertes problemas de comportamiento y apego, pero no veo un diagnóstico. Así que el primer paso es una evaluación de diagnóstico completa que esté basada en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM, por sus siglas en inglés).

También veo que su hija ha estado recibiendo terapia de juego. La evidencia para respaldar este tipo de intervención cuando se trata de comportamientos agresivos u oposicionales, así como de ansiedad o depresión y problemas del estado de ánimo, es limitada. Por lo tanto, otra vez, dependiendo de cuál sea el diagnóstico, usted debería buscar tratamientos que estén basados en evidencias. (La American Psychological Association o APA y la Association for Behavioral and Cognitive Therapies o ABCT tienen un sitio web en el que se detalla qué tratamientos se consideran intervenciones basadas en evidencias para trastornos de salud mental particulares).

Dependiendo del diagnóstico, la intervención será diferente, pero independientemente de cuál sea el tratamiento particular, siempre debe apoyarse en la familia. Por lo tanto, los padres siempre tienen que participar activamente en el tratamiento. Un niño de 7 años nunca debiera ser el único participante en la terapia. Los padres deben recibir asesoría sobre cómo manejar el comportamiento de los niños en casa, porque los terapeutas ven a los niños únicamente una hora a la semana, y los padres están con ellos muchas horas todos los días. Dependiendo de cuáles sean los problemas suyacentes, también puede haber un componente del tratamiento en el que el terapeuta trabaje a solas con los niños.

Dependiendo del diagnóstico, la medicación puede ser apropiada, y a menudo una combinación de medicamentos más una intervención psicosocial basada en evidencia es la más efectiva. Pero nuevamente, cualquier tratamiento, incluida la medicación, depende completamente de un diagnóstico válido. “El diagnóstico dirige el tratamiento”, solemos decir.

En cuanto a sus preocupaciones sobre una condición médica, usted puede hablar con un pediatra para descartar cualquier problema médico. No es inusual que los niños se vuelvan irritables cuando tienen hambre o están cansados o incómodos de alguna manera, igual que los adultos. Esto no necesariamente apunta a una condición médica subyacente, pero nunca está de más reunirse con un pediatra para ver si hay un problema.