Ask An Expert / Desafíos de la crianza

Mi hijo de 7 años solamente escucha lo que quiere oír. ¿Cómo le puedo explicar las cosas con claridad?

Lo que los niños entienden puede depender de la edad que tengan

Matthew M. Cruger, PhD
Matthew Cruger, PhD

Clinical Neuropsychologist, Senior Director, Learning and Development Center

Child Mind Institute

Mi hijo de 7 años tiene problemas para escuchar. Si le digo que podríamos ir a comer pizza y al cine si su padre llega a la casa temprano, por alguna razón se le ocurre que vamos a comer pizza y al cine. Luego, si las condiciones no lo permiten, hace un berrinche y me dice que no confía en mí porque le miento todo el tiempo. No sé cómo ser clara con él. Parece que todo, excepto lo que le gusta, le entra por un oído y le sale por el otro. Me preocupa que pueda tener otros problemas más profundos.

Lo que los niños escuchan cuando los adultos les decimos algo puede ser complicado, y qué tan bien entienden lo que decimos depende de la edad que tengan. La intención del mensaje y el significado que ellos le asignan al mismo mensaje pueden ser muy diferentes.

Este tipo de mensaje: “Podríamos ir a comer pizza y al cine si tu padre puede llegar a casa temprano”, es particularmente difícil de entender para un niño de 7 años. A su edad, su hijo probablemente ha escuchado la frase “si… entonces” muchas, muchas veces, pero él puede estar tan atraído por la pizza y la película que el mensaje condicional se convierte en una especie de promesa. Y no es sorprendente que un niño de 7 años haga un berrinche cuando algo que él siente que le fue prometido haya sido retirado.

Eso no quiere decir que un berrinche sea una respuesta adecuada. Pero un niño de la edad de su hijo no está perfectamente equipado para lidiar con ese nivel de desilusión sin mostrar una reacción emocional. Si yo fuera usted, no vería este comportamiento, aunque ocurra con frecuencia, como una señal de un problema más grave.

Una estrategia que usted podría usar es hacer una declaración más abierta, “Si papá llega a casa a las 6, puede que haya una sorpresa”, ya que no la compromete a usted, en la mente de su hijo, a una promesa específica. Otra estrategia sería pedirle que repita lo que le dice para que pueda desarrollar su capacidad de entender ese tipo de frases.

Pero puede ser más útil evitar las frases que él pueda interpretar como una promesa hasta que sepa que puede cumplirlas. En las clases de educación para los padres se les dice que usen el enfoque “si… entonces” con los niños: “Si haces esto, puedes conseguir esto”. Pero en este caso su hijo no tiene la capacidad de controlar o influenciar lo que hace su padre. Así que el alcance del objetivo solamente está controlado por las acciones de otra persona. No hay oportunidad para que él consiga lo que quiere, lo que lo lleva a estar decepcionado por no poder manejarlo. Para cuando tenga 10 u 11 años podría ser más capaz de escuchar lo que usted le esté tratando de comunicar, y podrá soportar la decepción si no sucede lo que él quiere.