Ask An Expert / Medicación

Nuestra nieta está muy ansiosa, pero el antidepresivo que tomó le causó muchos efectos secundarios. ¿Deberíamos probar algo natural?

Qué hacer cuando la primera medicación no funciona

Steven G. Dickstein, MD

Nuestra nieta de 10 años, a la que se le ha diagnosticado un trastorno de ansiedad severo y posiblemente mutismo selectivo, ha estado teniendo problemas de comportamiento agresivo y hace unas dos semanas ha empezado a mojar la cama, y también a sí misma. Aunque su ansiedad es evidente desde hace tiempo, el comportamiento agresivo y la enuresis podrían estar asociados con un cambio en los consejeros del servicio al que ella va. Rachel se tarda mucho en entrar en confianza con alguien lo suficiente como para sentirse cómoda. Su pediatra le recetó Celexa, pero como anteriormente un psiquiatra infantil le había recetado Prozac, con efectos secundarios devastadores, nos sentimos muy incómodos con cualquier tipo de medicación psiquiátrica. Hemos pensado en una medicación natural llamada KOK Kiddee Calmer, pero no queremos perder tiempo porque creemos que cuanto antes empiece el tratamiento con medicamentos, mejor. ¿Tiene alguna recomendación?

Es natural que ustedes estén muy preocupados por su nieta. Ella está pasando por muchas cosas diferentes y su organismo tuvo una mala reacción a un medicamento. Su pregunta es muy buena. ¿Qué hacer cuando el primer tratamiento no funciona?

A muchas personas les atrae la idea de usar algo que sea natural u homeopático, pues quieren asegurarse de no dañar a los niños. Pero en la mayoría de los casos, los productos homeopáticos o naturales solo cuentan con evidencias anecdóticas para demostrar que son realmente útiles. Alguien puede decir que un producto es útil, pero generalmente no cuentan con evidencia científica.

En el caso de los niños con ansiedad, los medicamentos que han demostrado ser más eficaces son el tipo de antidepresivos que usted menciona, llamados ISRS. Existen pruebas muy sólidas de que los ISRS funcionan con niños como su nieta. Sin embargo, no todos los niños responden bien al primer medicamento que prueban. Cuando la medicación no es efectiva, o tiene efectos secundarios inaceptables, hay que tomar varias cosas en consideración.

En primer lugar, hay que asegurarse de que la dosis ha sido la correcta. Tiene que ser lo suficientemente alta para ser eficaz, pero el hecho de que los efectos secundarios hayan sido “devastadores” en el caso de su nieta puede significar que la dosis fue demasiado alta. En segundo lugar, es útil probar un ISRS diferente, ya que los niños responden de manera diferente a los distintos medicamentos. Y si un niño no responde al primer o segundo antidepresivo, hay que analizar cuidadosamente el diagnóstico, para asegurarse de que es acertado, y pensar en qué tratamientos alternativos hay.

Es importante tener en cuenta que los niños de 10 años aún siguen creciendo, y que los síntomas que se presentan a una edad pueden convertirse en algo diferente más adelante. Puede ser difícil llegar a un diagnóstico preciso a los 10 años, por lo que es importante asegurarse de estar trabajando con un médico experto en trastornos psiquiátricos y con la experiencia suficiente como para saber qué hacer si el primer tratamiento no funciona. Además, ¿la explicación de los síntomas que hace el médico se ajusta a lo que ustedes observan? Ciertamente, está justificado pedir una segunda opinión.

También mencionaron que su nieta ha pasado por una transición de consejeros, lo que puede ser un gran factor de estrés. En cualquier etapa de una transición es importante preguntarse: ¿Qué está intentando abordar la consejería? ¿En qué están trabajando específicamente los consejeros? ¿Y el método o la persona parecen ser razonablemente capaces de afrontar estos temas?