Ask An Expert / Sueño

Nuestro hijo de 6 años se duerme sin problemas, pero le cuesta quedarse acostado. ¿Qué podemos hacer?

Los niños tienen que aprender a acostarse solos para poderse volver a dormir por sí solos

Steven G. Dickstein, MD

A nuestro hijo de 6 años le cuesta mucho quedarse acostado. Seguimos una rutina de leer 2-3 libros alrededor de las 7:30pm, reducir la intensidad de las luces y finalmente salir de la habitación dentro de los cinco minutos siguientes a que se apaguen las luces. Aunque se queda dormido con relativa facilidad (o con algo de persuasión, por ejemplo: “No puedo dormir, por favor, tráeme agua”, etc.), no pasa una noche sin que nuestro hijo busque un cuerpo caliente (en la cama de sus padres o de sus hermanos) entre las 12 y las 4 de la madrugada. Mi esposa y yo hemos intentado reforzarlo positivamente, premiarlo si se queda en la cama y, finalmente, castigarlo si no se queda en la cama, pero nada parece funcionar. En todos los demás aspectos de su vida, afronta las cosas con una confianza absoluta. Nos resulta desconcertante por qué no puede quedarse dormido toda la noche, independientemente de lo agotado que esté después de un día completo de actividades para un niño de 6 años.

Lo primero que querría entender serían los problemas que están creando las andanzas nocturnas de su hijo. Que un niño se meta en su cama para dormir no es, en sí mismo, problemático, pero puede ser ciertamente estresante si está interfiriendo con el sueño (el de él o el suyo) o creando conflictos en la familia.

Si desea que su hijo se quede en su propia cama al despertarse a medianoche, y es normal que se despierte a medianoche, tiene que haber aprendido a dormirse sin que haya nadie en la habitación con él. Todo lo que un niño necesita para dormirse a la hora de acostarse, es probable que lo necesite también más tarde. Imagínese que es como una almohada cómoda. Si se despierta y esa fuente de confort no está ahí, es probable que vaya a buscarla.

La mayoría de las veces, se le puede enseñar a un niño a dormirse por sí mismo al retirarse de la habitación gradualmente antes de que él se quede dormido. Suelo aconsejar a los padres que se alejen un poco más cada noche hasta que ya no los necesiten a la vista (por ejemplo, pasando de su cama una noche, a una silla de la habitación la noche siguiente, al umbral de la puerta otra noche y, finalmente, al pasillo fuera de la vista). Este es el mismo principio que utilizamos para ayudar a los niños a superar la ansiedad, llamado “insensibilización sistemática”. Esencialmente usted también le está enseñando, al mismo tiempo, formas para poder volver a dormirse por sí solo.

Tenga en cuenta que no hay una forma “correcta” para que un niño duerma, salvo que todos los miembros de la familia tienen que dormir lo suficiente.