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Un niño de 10 años tiene problemas serios de memoria. ¿Qué les recomienda a sus padres? ¿Y a su escuela pública?

Una evaluación neuropsicológica completa debería ser el primer paso

Michael Rosenthal, PhD

Un niño de 10 años tiene problemas graves de memoria: no recuerda detalles básicos al leer o al escuchar pasajes a su nivel de grado o inferior. Tampoco tiene un recuerdo inmediato de la memoria auditiva o visual de formas o colores. Aunque sus esfuerzos sí son evidentes, sus frustraciones son cada vez mayores y lo están afectando emocionalmente. Sus brechas académicas son cada vez más grandes. ¿Qué medidas inmediatas recomienda a sus padres? ¿Y a su escuela pública?

Yo recomiendo que se realice una evaluación neuropsicológica exhaustiva porque hay muchas cosas que podrían subyacer a un problema de memoria auditiva y visual. Podría tener un problema de función ejecutiva, de modo que le cuesta organizar la información nueva, lo que también le dificulta recordarla. Podría tratarse de un problema de comprensión del lenguaje en el sentido de que podría tener problemas para entender lo que lee o lo que escucha. Podría ser un problema de lenguaje expresivo, es decir, que realmente comprende la información, pero cuando se le pregunta no es capaz de expresarse con fluidez, por lo que la gente puede pensar erróneamente que tiene problemas de memoria.

Puede ser que las cosas simplemente estén yendo demasiado rápido para él: su memoria está bien pero procesa las cosas a un ritmo más lento, así que no es capaz de captar todo lo que se le presenta en su clase. Estos diferentes problemas también pueden estar asociados a un problema de aprendizaje específico, que tendría un impacto directo en sus habilidades de lectura, escritura y matemáticas.

Teniendo en cuenta todas las posibilidades, creo que el primer paso más importante es averiguar a cuál de estas cosas (o posiblemente a qué combinación de cosas) se enfrenta el niño a través de una evaluación neuropsicológica. Entenderlo repercutirá en lo que necesita en la escuela (es decir, lo adecuado de su salón de clases, qué tipos de apoyo adicional o adaptaciones necesita), y en su bienestar emocional.