En el Child Mind Institute estamos horrorizados por los asesinatos de George Floyd, Breonna Taylor y muchos más. Nos satisface ver a miles de manifestantes en todo el país exigiendo justicia para los estadounidenses negros de manera pacífica. Y nos da esperanza ver que los jefes de policía se arrodillan para rezar con los manifestantes, y luego marchan con ellos en un intento por iniciar un diálogo sincero.

La injusticia racial tiene un efecto silencioso y brutal en la salud mental de las familias y los niños negros. El estrés psicológico de experimentar racismo es a menudo invisible. Esta carga comienza antes del nacimiento y se extiende generación tras generación. Contribuye además a la desproporcionada prevalencia de problemas de salud mental entre las comunidades negras, los cuales no son tratados, así como a esa línea perversa y devastadora que va de la escuela a la prisión.

La misión del Child Mind Institute es promover y proteger la salud mental de los niños. Esto no se puede hacer sin enfrentar los costos en salud mental que acarrea un legado de racismo y privación de derechos. Nos solidarizamos con todas las personas y familias afectadas, y ofrecemos apoyo donde podemos ser útiles.

Estamos decididos a trabajar juntos, a través de promover diversas perspectivas clínicas, ampliar nuestros programas mediante el desarrollo de capacidades de salud mental en escuelas de bajos recursos y crear vías accesibles y culturalmente sensibles a la información y atención de la salud mental de comunidades desatendidas.

Juntos podemos y debemos hacer un mejor trabajo. Los padres deben comenzar una conversación sobre racismo con sus hijos que se mantenga de manera continua. No espere a que suceda otro horrible incidente. Busque conocer más y considere algunos de los muchos recursos disponibles para guiar a los aliados en el trabajo antirracista. Si necesita ayuda, estamos aquí para ayudarlo.

Al igual que los trastornos de salud mental, el racismo prospera en silencio. Es hora de hablar.