Todo el mundo sabe que el humo de segunda mano es malo para todos, en particular para los niños, dado que pueden desarrollar enfermedades físicas serias al estar expuestos a productos que contienen nicotina y tabaco. No obstante, un nuevo estudio sugiere que el cerebro de la gente joven también es vulnerable al daño producido por humo de segunda mano, y que crecer en un entorno con humo puede tener efectos duraderos en el desarrollo neurológico.

Los investigadores, que publicaron sus resultados en Pediatrics (página en inglés), escriben que “más del doble de los casos observados en padres, reportaron trastornos neuronales infantiles” en niños expuestos al humo de segunda mano en casa, en comparación con niños que no habían estado expuestos. Los trastornos de alto riesgo incluyen TDAH, trastornos de comportamiento disruptivo y trastornos del aprendizaje. Según un informe en Los Angeles Times (página en inglés), también descubrieron que la exposición al humo de segunda mano estaba vinculada a un incremento del 50% en la probabilidad de que los niños desarrollen dos o más de los trastornos mencionados.

Los investigadores advierten que no han identificado una causa concreta de la relación entre el humo de segunda mano y las enfermedades mentales infantiles, y que aún no saben cómo podrían estar conectados exactamente. No obstante, este estudio junto con la investigación sobre la conexión entre la exposición al tabaco o nicotina y las enfermedades físicas, la adicción y la ansiedad, debería dar a los padres una razón más para pensar dos veces antes de fumar en casa.