Cuide de usted mismo

Aunque su primer impulso puede ser proteger y consolar a sus hijos, es crucial que busque ayuda para su propio dolor. Si está criando o apoyando a un niño en duelo, una de las mejores formas de ayudar es asegurarse de que usted también se cuide.

Encuentre buenas fuentes de apoyo. Las investigaciones muestran que el rendimiento de un niño después de una muerte está relacionado con el desempeño de los adultos en su vida. Esto no significa ocultar su dolor a su hijo. Más bien, significa asegurarse de tener personas y actividades en su vida que sean reconfortantes. Si necesita ayuda o algún tiempo para tomarse un descanso y despejarse, dé prioridad a solicitarla.

Al acceder a recibir apoyo, usted modela para sus hijos maneras de cuidarse a sí mismos y les asegura que tendrá la energía y la presencia para estar allí para ellos. Esté preparado para aceptar la ayuda de amigos, familiares y posiblemente profesionales de salud mental.