Cómo ayudar a los niños de 12 a 18 años

La adolescencia es de por sí una época difícil para los jóvenes, en la que atraviesan por muchos cambios en sus cuerpos. Quieren mayor independencia de sus padres y suelen sentir que nada puede dañarlos. Los eventos traumáticos pueden hacerlos sentir fuera de control, incluso si se hacen los fuertes. También se sienten mal por las personas que han sido afectadas por el desastre y tienen un fuerte deseo de saber por qué ocurrió el evento .

Reacciones típicas de niños entre 12 y 18 años:

  • Evitar los sentimientos.
  • Pensar contantemente en el desastre.
  • Alejarse de amigos y familiares.
  • Enojo o resentimiento.
  • Depresión, y tal vez pensamientos suicidas.
  • Pánico y ansiedad, incluyendo preocupación  por el futuro.
  • Cambios de humor e irritabilidad.
  • Cambios en el apetito y/o los hábitos de sueño.
  • Dificultades académicas, como problemas con la memoria y la concentración, y/o rechazo a la escuela.
  • Participar en comportamientos riesgosos o ilegales, como tomar alcohol.

Lo que usted puede hacer:

  • Haga que su adolescente se sienta a salvo otra vez. A los adolescentes no les gusta mostrarse vulnerables. Podrían actuar como si estuvieran bien aunque no lo estén. A pesar de que es posible que se resistan a los abrazos, el contacto con usted puede ayudarlos a sentirse seguros. Usted puede decir algo como: “Sé que ya estás grande, pero yo necesito darte un abrazo”.
  • Ayude a los adolescentes a sentirse útiles: Asígneles tareas pequeñas y responsabilidades en el hogar, luego felicítelos por lo que han hecho y cómo se han manejado. No sobrecargue a los adolescentes con demasiadas responsabilidades, especialmente aquellas que son para adultos, ya que eso aumentará su ansiedad.
  • Abra la puerta para la conversación. Es muy típico que los adolescentes digan que no quieren hablar. Trate de iniciar una conversación mientras hacen algo juntos, para que la conversación no se sienta demasiado intensa o agresiva.
  • Considere los grupos de jóvenes de su edad. Algunos adolescentes pueden sentirse más cómodos al hablar en grupo con otros jóvenes, así que considere organizar uno. También estimule la conversación con otros adultos de confianza, como un familiar o maestro.
  • Limite la exposición a la televisión, los periódicos y la radio. A pesar de que los adolescentes pueden manejar las noticias de mejor manera que los niños más pequeños, aquellos jóvenes que no pueden despegarse de la televisión o la radio podrían estar tratando de lidiar con la ansiedad de maneras poco saludables. Cualquiera que sea el caso, hable con su adolescente acerca de las cosas que ha visto o escuchado.
  • Ayude a su hijo a actuar: Los niños de esta edad querrán ayudar en la comunidad. Busque oportunidades de voluntariado que sean apropiadas.
  • Esté atento a un posible abuso de sustancias. Los adolescentes están especialmente en riesgo de recurrir al alcohol o las drogas para calmar su ansiedad. Si su adolescente ha estado actuando de manera reservada o parece estar borracho o drogado, póngase en contacto con un médico. Y hable con su adolescente de una manera amable. Por ejemplo, “las personas a menudo beben alcohol o usan drogas después de un desastre para calmarse o para olvidar, pero esas sustancias pueden causar más problemas. Algunas otras cosas que puedes hacer son ir a caminar, hablar conmigo o con tus amigos sobre cómo te sientes, o escribir tus expectativas y sueños para un futuro mejor”.

Cómo ayudar a los niños de 12 a 18 años a lidiar con la muerte de un ser querido:

  • Sea paciente. Los adolescentes pueden tener miedo de expresar sus emociones acerca de la muerte. Anímelos a hablar diciéndoles algo como: “Sé que es horrible que la abuela haya muerto. Los expertos dicen que es bueno compartir nuestros sentimientos. ¿Tú cómo te has sentido?”.
  • Sea muy abierto. Háblele acerca de las maneras que usted siente que la muerte puede estar influyendo en su comportamiento actual.
  • Sea flexible. Está bien tener un poco más de flexibilidad con las reglas en momentos como estos, así como con las expectativas académicas y de comportamiento.
  • Conmemorar de manera significativa. Oren juntos en casa, deje que su adolescente vaya la iglesia a encender una vela, e inclúyalo en las ceremonias conmemorativas. También podría hacer un homenaje familiar en casa.