RAD: Diagnóstico

Para que un niño sea diagnosticado con el trastorno de apego reactivo, debe tener un patrón de comportamiento inhibido o retraído hacia los cuidadores, caracterizado por recurrir rara vez o mínimamente a los cuidadores para que lo consuelen cuando está angustiado o responder al consuelo cuando se le ofrece. El niño debe haber experimentado negligencia o abuso de manera que los primeros cuidadores del niño no hayan podido satisfacer sus necesidades físicas o emocionales, o cambios repetidos de cuidadores que hayan limitado gravemente las oportunidades del niño de formar vínculos selectivos.

Para ser diagnosticado con RAD, el niño no debe cumplir con los criterios del trastorno del espectro autista, y debe tener entre 9 meses y 5 años de edad.