Guía básica sobre el trastorno de estrés agudo

El trastorno de estrés agudo ocurre cuando un niño tiene una reacción particularmente fuerte a un evento estresante, como una muerte o enfermedad en la familia, una lesión grave, un desastre natural u otra experiencia intensamente estresante. Esta reacción, que ocurre entre tres días y un mes después del evento, va más allá del malestar normal que se debería esperar. Puede resultar no solo en dificultades para afrontar el evento, sino también en una capacidad limitada para funcionar en el hogar, en la escuela y en entornos sociales. El trastorno de estrés agudo es una afección menos grave y duradera que el más conocido trastorno de estrés postraumático o TEPT (PTSD. por sus siglas en inglés).

Trastorno de estrés agudo: ¿Qué es?

Es perfectamente normal que un niño esté molesto por un evento inquietante, como un desastre natural o acto de violencia, accidente grave, emergencia médica o el suicidio de un miembro de la familia. Sin embargo, si un niño experimenta una reacción particularmente fuerte ante un evento perturbador, puede resultar no solo en dificultades para afrentar el evento, sino también en la capacidad de funcionar en el hogar, la escuela y los entornos sociales. Cuando esto sucede de 3 días a un mes después del evento, posiblemente sea el resultado de un trastorno de estrés agudo. 

Si los síntomas no desaparecen después de un mes, el niño puede progresar al más perjudicial de largo plazo, el trastorno de estrés postraumático o TEPT (PTSD, por sus siglas en inglés). 

Trastorno de estrés agudo: A qué estar atento

Las señales de que un niño que ha experimentado un evento angustiante podría haber desarrollado un trastorno de estrés agudo incluyen comportamiento brumoso, aturdido, distante y pensamientos intrusivos del evento que pueden representarse en un juego intenso y repetitivo, por ejemplo, un niño que ha estado en un accidente automovilístico podría chocar repetidamente carritos de juguete entre sí. Un niño que no tiene recuerdos intrusivos del evento traumático aún puede experimentar angustia cuando se expone a situaciones que se parecen a aspectos del mismo, como el viento para alguien que ha pasado por un huracán.

También podría evitar enérgicamente los recordatorios del evento al negarse a hablar sobre él, minimizar las emociones relacionadas con el evento, para adolescentes, a través del consumo de alcohol, o negarse a volver al lugar donde ocurrió o interactuar con otras personas que experimentaron eso. También puede tener pesadillas asociadas con el evento y tener dificultades para dormir y concentrarse.

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Trastorno de estrés agudo: Factores de riesgo

Existen varios factores de riesgo que pueden hacer que un niño que ha estado expuesto a un evento traumático sea más propenso a desarrollar un trastorno de estrés agudo. Los niños que previamente han estado expuestos a un trauma estarán en mayor riesgo, al igual que aquellos con un trastorno mental previo. Los niños que parecen profundamente afectados por el evento traumático, con fuertes sentimientos de culpa o desesperanza, o un miedo amplificado al daño futuro, tienen más probabilidades de desarrollar el trastorno. Los niños con temperamentos más negativos y estilos de afrontamiento evasivos también están en riesgo. Las niñas tienen más probabilidades de desarrollar un trastorno de estrés agudo. 

Trastorno de estrés agudo: Diagnóstico

Para que su hijo sea diagnosticado con trastorno de estrés agudo, debe haber estado expuesto a un evento traumático que incluye una muerte o amenaza de muerte, lesiones graves o violación sexual. Podría haber experimentado el angustioso evento él mismo, haberlo presenciado o haber aprendido que le sucediio a un familiar cercano.

Para ser diagnosticado con este trastorno, un niño debe exhibir una variedad de los siguientes síntomas: Recuerdos recurrentes o intrusivos o sueños del evento

  • Estados disociativos en los que él siente que es recurrente
  • Angustia provocada por cosas que le recuerdan el evento y
  • Esfuerzos para evitar recuerdos angustiantes, pensamientos o sentimientos y situaciones que le recuerden el evento.

Otros síntomas incluyen irritabilidad, dificultad para dormir, hipervigilancia, problemas de concentración y estado de ánimo negativo.

El trastorno de estrés agudo se diagnostica solo si los síntomas persisten de 3 a 30 días después del evento.

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Trastorno de estrés agudo: Tratamiento

Algunos casos de trastorno de estrés agudo se resuelven solos, pero otros casos pueden progresar hacia el TEPT más grave. Se ha demostrado que la terapia cognitivo-conductual ha sido efectiva en niños con trastorno de estrés agudo.

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Trastorno de estrés agudo: Riesgo de otros trastornos

Aunque son trastornos distintos, el trastorno por estrés agudo existe en una “escala móvil” con el más grave TEPT.