Guía básica sobre el trastorno de acumulación

En esta guía aprenderá las señales y síntomas del trastorno de acumulación, cómo se diagnostica y cómo se trata.

Trastorno de acumulación: ¿Qué es?

La acumulación es un trastorno que se caracteriza no solo por el hecho de que una persona acumule objetos en exceso, sino que además no puede o no quiere desprenderse de ellos, lo que causa una gran angustia personal y familiar. Los niños que acaparan desarrollan un apego emocional abrumador a sus posesiones, lo que resulta en habitaciones desordenadas y llenas de cosas, y contribuye a la tensión en la familia, especialmente cuando uno de los padres trata de limpiar el desorden. Los niños diagnosticados con el trastorno están tan preocupados por sus posesiones que interfiere con su funcionamiento.

Trastorno de acumulación: A qué estar atentos

Señales de que su hijo podría tener un trastorno de acumulación:

  • El piso de la habitación no se puede ver debido al desorden
  • El armario está tan lleno que no se puede meter ni sacar nada
  • La cama se usa más para guardar que para dormir
  • El escritorio está cubierto con tantas cosas que no puede ser usado para las tareas

Tener una habitación desordenada no es inusual para los niños. Pero, mientras que la mayoría de los niños no se molestan si alguien ocasionalmente limpia y tira las cosas, los niños que acumulan sí lo hacen.

Los niños que acumulan tienden a adquirir y retener objetos que la mayoría de la gente considera inútiles (piedras, tubos de papel higiénico, papel, cajas de cereal, comida). Los niños también pueden acumular cajas de juguetes y juguetes. Los objetos pueden o no tener un valor típicamente sentimental, pero los acumuladores tienen un fuerte apego emocional a ellos. Mientras que un coleccionista de piedras o sellos buscará objetos específicos para su colección, un acumulador adquirirá objetos aparentemente al azar y luego tendrá problemas cuando se le pida que se separe de ellos. El coleccionista también muestra orgullo por sus colecciones, organizándolas, compartiéndolas y hablando de ellas, pero los acumuladores a menudo se sienten avergonzados o incómodos dejando que otros vean o toquen sus cosas.

Los acumuladores adultos suelen identificarse por el desorden que acumulan, lo que da lugar a una desorganización completa y a espacios inhabitables. La acumulación de los niños tiende a estar más contenida, por ejemplo, debajo de la cama o en áreas de su dormitorio, y puede no ser inmediatamente obvio para un observador porque la desorganización es común entre los niños. Para los niños el signo más evidente de acumulación es la reacción emocional a sus posesiones. Los niños estarán constantemente preocupados por ellas, tanto que se convierte en un impedimento y crea una importante fuente de tensión con sus padres. Los niños que desarrollan el trastorno de acumulación pueden llegar a estar muy ansiosos y angustiados si se les quitan cosas. Podrían llorar, gritar, hacer berrinches, incluso patear o golpear a los padres o romper cosas.

Trastorno de acumulación: Factores de riesgo

Aproximadamente la mitad de las personas que acumulan también tienen un familiar que acumula, lo que hace que este comportamiento sea hereditario. La ansiedad, y experimentar eventos estresantes y traumáticos, también puede ser factor.

Trastorno de acumulación: Diagnóstico

Cuando se diagnostica el trastorno de acumulación, los proveedores de servicios de salud mental comprueban tres características principales: la dificultad persistente para desechar o desprenderse de las posesiones, independientemente de su valor real, los espacios habitables desordenados por tener tantas posesiones y la angustia o el deterioro funcional significativo.

Trastorno de acumulación: Tratamiento

El tratamiento de acumulación depende de la edad del niño. En el caso de los niños de ocho años o menos, los psicólogos suelen trabajar con los padres para establecer un plan de comportamiento, para impedir primero que el niño adquiera cosas nuevas y luego utilizar incentivos para trabajar en la eliminación gradual de algunos de sus objetos acumulados. Para los niños mayores, la terapia cognitivo-conductual o TCC (CBT, por sus siglas en inglés)  con un terapeuta que tenga experiencia en el tratamiento de la acumulación es útil. La TCC ayuda a los niños a entender por qué se sienten obligados a acumular y los enseña a decidir qué posesiones merecen ser conservadas y cuáles deben ser descartadas.

A pesar de lo que aparece en los engañosos programas de acumulación de la televisión, un aspecto importante del tratamiento es no juzgar el valor de lo que los pacientes recogen. Ellos ya saben que lo que creen sobre sus posesiones no es lo que otras personas creen, y avergonzarlos no los va a ayudar.

Los medicamentos que se utilizan con más frecuencia en un plan de tratamiento para la acumulación son los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, o ISRS. No todos los niños responden a los medicamentos.

Trastorno de acumulación: Riesgo de otros trastornos

Muchas personas con el trastorno de acumulación también tienen depresión, trastorno obsesivo-compulsivo o TCC, o un trastorno de ansiedad, incluyendo el trastorno de ansiedad social y el trastorno de ansiedad generalizada.