Trastorno de acumulación: A qué estar atentos

Señales de que su hijo podría tener un trastorno de acumulación:

  • El piso de la habitación no se puede ver debido al desorden
  • El armario está tan lleno que no se puede meter ni sacar nada
  • La cama se usa más para guardar que para dormir
  • El escritorio está cubierto con tantas cosas que no puede ser usado para las tareas

Tener una habitación desordenada no es inusual para los niños. Pero, mientras que la mayoría de los niños no se molestan si alguien ocasionalmente limpia y tira las cosas, los niños que acumulan sí lo hacen.

Los niños que acumulan tienden a adquirir y retener objetos que la mayoría de la gente considera inútiles (piedras, tubos de papel higiénico, papel, cajas de cereal, comida). Los niños también pueden acumular cajas de juguetes y juguetes. Los objetos pueden o no tener un valor típicamente sentimental, pero los acumuladores tienen un fuerte apego emocional a ellos. Mientras que un coleccionista de piedras o sellos buscará objetos específicos para su colección, un acumulador adquirirá objetos aparentemente al azar y luego tendrá problemas cuando se le pida que se separe de ellos. El coleccionista también muestra orgullo por sus colecciones, organizándolas, compartiéndolas y hablando de ellas, pero los acumuladores a menudo se sienten avergonzados o incómodos dejando que otros vean o toquen sus cosas.

Los acumuladores adultos suelen identificarse por el desorden que acumulan, lo que da lugar a una desorganización completa y a espacios inhabitables. La acumulación de los niños tiende a estar más contenida, por ejemplo, debajo de la cama o en áreas de su dormitorio, y puede no ser inmediatamente obvio para un observador porque la desorganización es común entre los niños. Para los niños el signo más evidente de acumulación es la reacción emocional a sus posesiones. Los niños estarán constantemente preocupados por ellas, tanto que se convierte en un impedimento y crea una importante fuente de tensión con sus padres. Los niños que desarrollan el trastorno de acumulación pueden llegar a estar muy ansiosos y angustiados si se les quitan cosas. Podrían llorar, gritar, hacer berrinches, incluso patear o golpear a los padres o romper cosas.