Ansiedad social: A qué estar atento

Los niños con trastorno de ansiedad social son extremadamente autoconscientes de cómo lucen frente a los demás.

Existen dos tipos principales de trastorno de ansiedad social. El primero se centra en el desempeño, y los niños se preocupan por cosas como hablar en público o intentar unirse a un equipo de deportes. El segundo tipo implica situaciones sociales en general, no sólo situaciones en las que el niño sea el centro de atención. Los niños con este tipo de ansiedad social pueden tener miedo a cosas como ir a la escuela, comer en público, usar baños públicos, conocer gente nueva e incluso tener conversaciones. La mayoría de las personas que padecen una ansiedad social más general también experimentan ansiedad por desempeño.

Los niños con ansiedad social pueden experimentar síntomas físicos como temblores, sudor, rubor y falta de aire. Pueden expresar su ansiedad preguntando: ” ¿Y si hago algo estúpido?” o “¿Y si digo algo malo?”. Los niños pequeños a veces hacen berrinches y lloran cuando se enfrentan a una situación que los aterroriza. Los niños pueden experimentar síntomas de ansiedad mucho antes de la situación que les preocupa.

Los niños con el trastorno tienden a empezar a notar los síntomas entre los 8 y los 15 años, pero si ocultan cómo se sienten, es posible que los padres no se den cuenta de que algo anda mal durante algún tiempo.