Trastorno de pánico: ¿Qué es?

El trastorno de pánico es una condición caracterizada por ataques de pánico repetidos e impredecibles que pueden causar sensaciones de muerte inminente, síntomas parecidos a los de un ataque cardíaco y una desconexión de la realidad. Las personas que tienen ataques de pánico suelen experimentar palpitaciones, falta de aire, mareos, entre otros síntomas físicos, y una intensa necesidad de huir de la situación. La afección es poco frecuente en la infancia, pero suele manifestarse en la adolescencia, cuando un adolescente va a ver al médico y a la sala de emergencias en repetidas ocasiones antes de que se le diagnostique el trastorno psiquiátrico.

Los ataques pueden ocurrir en cualquier momento y pueden ser desencadenados por una variedad de indicios. Una característica clave del trastorno de pánico es que el temor a un ataque puede desencadenar uno nuevo. Por esta razón, muchos niños con trastorno de pánico evitan los lugares donde se produjeron los episodios anteriores y otros lugares en los que no habría ayuda disponible o sería difícil escapar, es decir, lugares cerrados o llenos de gente. Los automóviles, los túneles, los puentes y los subterráneos pueden ser preocupantes para un niño con trastorno de pánico. Algunos niños con el trastorno evitarán salir de la casa solos, en casos extremos pueden incluso quedarse encerrados en la casa.