Trastorno de síntomas somáticos: A qué estar atento

Los niños con trastorno de síntomas somáticos malinterpretan los dolores, molestias y otros síntomas leves asociados con la vida diaria como indicaciones de que tienen una enfermedad grave: un dolor de cabeza puede significar un tumor cerebral, o una rodilla magullada puede “garantizar” la hemofilia. Pueden temer que la actividad física dañe sus cuerpos. Algunos niños se resistirán a ir al médico, ya sea porque temen confirmación de la enfermedad o porque creen que su enfermedad ya es un caso perdido. Otros visitarán con frecuencia al médico y la enfermería de la escuela, e incluso es posible que se dediquen a “ir de compras por un nuevo médico” cuando su médico no les diagnostique la temida enfermedad. Estos niños pueden someterse a procedimientos médicos innecesarios, dedican tiempo a la investigación de enfermedades en Internet y buscan constantemente el consuelo de sus padres. Los niños con el trastorno no fingen su miedo. El trastorno de síntomas somáticos causa ansiedad aguda e interfiere con el rendimiento del niño en la escuela, así como con las relaciones con la familia y los amigos.