TDM: A qué estar atento

La señal clave de la depresión es un cambio en el estado de ánimo: una tristeza inusual y un menor interés por las actividades -deportes, amigos, escuela- que el niño disfrutaba. La anticipación de las cosas que normalmente espera ya no es placentera. Algunos adolescentes deprimidos pierden el placer anticipatorio pero son capaces de disfrutar de lo que los clínicos llaman “placer consumatorio”, es decir, la idea de la pizza ya no les interesa, no buscarán la oportunidad de conseguirla, pero la pizza servida, pueden disfrutar comiéndola. Esta presentación, conocida como depresión atípica, puede confundir a los padres, que pueden desestimar la obstinada falta de interés de su hija por considerarla oposicionista.

Otros signos de depresión son los cambios inesperados e involuntarios de peso, los cambios importantes en los patrones de sueño y la pereza. Una niña deprimida puede expresar una culpa inapropiada o ser inusualmente dura consigo misma: soy fea, no soy buena, no le gusto a nadie. En los casos más extremos, los niños deprimidos pueden tener pensamientos o hacer intentos de suicidio.

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