Guía básica sobre el trastorno por abuso de sustancias

El trastorno por abuso de sustancias incluye una variedad de conductas no saludables relacionadas con el consumo en exceso de alcohol o drogas. Un adolescente podría tener un trastorno por abuso de sustancias si no puede controlar su consumo, si su consumo interfiere con su funcionamiento o si su consumo implica un comportamiento arriesgado o peligroso. En esta guía aprenderá cómo saber si un adolescente o un adulto joven tiene un trastorno por abuso de sustancias, cómo se diagnostica y cuáles son las opciones de tratamiento.

Trastorno por abuso de sustancias: ¿Qué es?

El trastorno por abuso de sustancias comprende una variedad de comportamientos que incluyen, entre otros, la adicción, el consumo excesivo y el comportamiento peligroso inducido por sustancias. El diagnóstico se basa en un patrón de conductas que incluyen la incapacidad de controlar el uso de sustancias, el deterioro del funcionamiento en la escuela, el hogar o el trabajo, los problemas interpersonales causados o exacerbados por el abuso de sustancias y el uso riesgoso o peligroso de sustancias. La tolerancia a las sustancias, demostrada por el aumento de la dosis necesaria para lograr el efecto deseado, es otro criterio.

Trastorno por abuso de sustancias: A qué estar atento

Un joven que se intoxica con frecuencia, consume sustancias antes o durante la escuela, vende drogas o esconde alcohol o drogas en su habitación está mostrando señales de un trastorno de abuso de sustancias. Pero como muchos adolescentes ocultan eficazmente a sus padres su consumo de drogas o alcohol, es posible que primero se noten otras conductas derivadas del abuso de sustancias. Estos pueden incluir: faltar a la escuela con frecuencia, tener un bajo desempeño académico, cambiar de amigos y abandonar actividades o intereses anteriores. Otras señales incluyen comportamientos peligrosos como involucrarse en peleas o conducir cuando se está en estado de ebriedad. No es necesario ser adicto para tener un problema de sustancias.

Los padres de jóvenes con trastornos psiquiátricos deben saber que sus hijos son particularmente vulnerables a los problemas de sustancias. Incluso la experimentación normal de los adolescentes puede resultar arriesgada para alguien con un trastorno de ansiedad o del estado de ánimo. El consumo de alcohol o drogas, incluso cuando es limitado, puede empeorar los síntomas de los ataques de pánico, desencadenar un episodio maníaco o depresivo e inducir psicosis. Es importante saber que el uso de sustancias también interferirá con la eficacia de los medicamentos prescritos.

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Trastorno por abuso de sustancias: Factores de riesgo

Los factores que hacen que un niño sea más susceptible al abuso de sustancias incluyen un historial familiar de adicción u otro trastorno psiquiátrico. Los niños que no cuentan con un apoyo sólido de la familia también son más vulnerables.

La supervisión de los padres ayuda a evitar que los niños que consumen sustancias se conviertan en consumidores crónicos. Los niños son más propensos que las niñas a ser diagnosticados con problemas relacionados con el alcohol o las drogas.

Trastorno por abuso de sustancias: Diagnóstico

El trastorno por abuso de sustancias adopta muchas formas, dependiendo de la sustancia y de la intensidad o frecuencia de su uso. El abuso de sustancias merece una intervención cuando el uso de la sustancia (o sustancias) resulta en un bajo rendimiento académico o asistencia a la escuela, conductas peligrosas o problemas sociales.

Otras señales de abuso de sustancias incluyen la tolerancia física o psicológica a la droga, de modo que es necesario un mayor consumo para lograr el efecto deseado, síntomas de abstinencia, tomar una sustancia en mayores cantidades o durante más tiempo del previsto, intentos infructuosos de reducir o controlar el uso de la sustancia, abandonar o ignorar actividades y/o amigos anteriormente significativos y un fuerte deseo de consumir una sustancia específica.

Trastorno por abuso de sustancias: Tratamiento

El primer paso del tratamiento es dejar de usar la sustancia. En casos graves de adicción física, la desintoxicación es necesaria para ayudar con los síntomas de abstinencia. Es esencial crear un entorno de apoyo y eliminar los factores desencadenantes del abuso de sustancias.

El tratamiento puede realizarse de forma ambulatoria u hospitalaria dependiendo de la gravedad del problema. Un médico puede recomendar el asesoramiento individual con un psicólogo, psiquiatra o consejero de adicciones. A menudo es necesario el asesoramiento familiar. Un médico puede recomendar programas especiales de rehabilitación y/o tratamiento. Los grupos de autoayuda para adolescentes y familias con problemas de sustancias suelen ser muy útiles. Los jóvenes con trastornos psiquiátricos coexistentes deben recibir un plan de tratamiento que también aborde esas condiciones.

Trastorno por abuso de sustancias: Riesgo de otros trastornos

Muchas personas que tienen un trastorno de abuso de sustancias también tienen otro trastorno psiquiátrico. Hay más probabilidades de que los niños abusen de las drogas si tienen trastornos de ansiedad, trastorno bipolar, trastornos de comportamiento, depresión o esquizofrenia. Los niños que experimentan factores estresantes ambientales también corren un mayor riesgo de probar o usar excesivamente las sustancias.