Trastorno por atracón: Diagnóstico

Para que un niño sea diagnosticado con el trastorno por atracón, debe ingerir repetidamente grandes e inusuales cantidades de comida, en periodos de tiempo relativamente cortos, y sentir que esos periodos de intensa alimentación están fuera de su control.  Para calificar dentro del trastorno deben estar presentes en el comportamiento del niño al menos tres de los siguientes factores: comer rápidamente, comer hasta el punto de sentirse incómodamente satisfecho, comer cuando no se tiene hambre y sentirse molesto, deprimido o avergonzado después de haber comido.  El comportamiento debe ocurrir por lo menos dos veces por semana en un periodo de seis meses.  No involucra, como ocurre en la bulimia, la autoinducción del vómito después de haber comido en exceso.