Disforia de género: Diagnóstico

Los jóvenes que han experimentado, por lo menos durante 6 meses, una angustia o molestia aguda como resultado de su género asignado, o de los roles de género que lo acompañan, pueden tener disforia de género. Para que se les diagnostique el trastorno, deben tener “sentimientos de incongruencia” entre el género asignado y el género afirmado y un deseo de ser, y de ser tratados como, el otro género. Además, deben estar angustiados hasta el punto de que su capacidad de funcionar en la escuela, en el hogar o en entornos sociales se vea afectada. Al diagnosticar la disforia de género, el médico descartará una condición de intersexualidad física o de desarrollo sexual.