Disforia de género: Tratamiento

El tratamiento de la disforia de género se centra en aliviar la angustia del paciente en torno a su identidad de género. Esto generalmente implica psicoterapia, y en particular la terapia dialéctico-conductual, en la que un terapeuta valida sus emociones y le ayuda a desarrollar habilidades efectivas para enfrentar la situación, para evitar cosas como las autolesiones y el suicidio. Si su angustia ha llevado a la depresión o a la ansiedad, pueden ser tratados con terapia o con medicamentos. Los terapeutas también trabajan con los pacientes con disforia de género y sus familias, para ayudarlos a determinar la mejor manera de moldear su expresión de género para obtener el resultado más saludable.

Algunos pacientes desean terapia hormonal o cirugía de reasignación de sexo mientras que otros no. Las organizaciones de transgénero y endocrinología recomiendan esperar hasta por lo menos los 16 años para comenzar el tratamiento hormonal, pero hay que considerar lo que es mejor para el individuo. El tratamiento hormonal para suprimir la pubertad durante varios años se utiliza a veces para dar tiempo al paciente a decidir si se somete a una cirugía. Dado que el tratamiento detiene el desarrollo de las características sexuales secundarias, desarrollo de los senos, o la profundización de la voz y el crecimiento del vello facial, también evita la angustia añadida de que el cuerpo del paciente actúe de forma que no se ajuste a su sexo afirmado.