Encopresis: Tratamiento

El tratamiento de la encopresis suele consistir en la limpieza del colon y el recto, el uso de agentes suavizantes de las heces y el comienzo del hábito de tener deposiciones frecuentes y saludables. La limpieza inicial del colon y el recto se hace con enemas, laxantes o ambos. Durante la siguiente fase, lo más probable es que el médico continúe prescribiendo una dosis diaria de ablandadores de heces o laxantes, para mantener las heces blandas del niño mientras su intestino vuelve de “estirarse” a su tamaño normal.

La tercera parte del tratamiento se centra en el aprendizaje, o reaprendizaje, de hábitos saludables de defecación. Los médicos recomiendan que el niño que está siendo tratado por encopresis debe sentarse en el inodoro durante 10-15 minutos por día a una hora programada regularmente, por lo general después de una comida, e intentar defecar. Los médicos también pueden recomendar cambios en la dieta, como el aumento de la fibra y la reducción de los alimentos que causan estreñimiento. Con el tiempo, con la orientación adecuada, los niños pueden volver a desarrollar una asociación positiva con las evacuaciones intestinales regulares y saludables.

Si el niño ha experimentado sentimientos de vergüenza, culpa o depresión como resultado de tener encopresis, un psicoterapeuta bien informado puede ayudarle a entender esos sentimientos y a desarrollar técnicas para tener evacuaciones intestinales regulares y saludables.

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