Tricotilomanía: ¿A qué estar atento?

Los signos de que un niño puede tener este trastorno incluyen la pérdida rápida o asimétrica del cabello, pelo en el suelo y almohadas, y tener las manos constantemente cerca de la cabeza. El uso de sombreros u otras cubiertas y la comprobación constante de los reflejos de los espejos también pueden ser signos de este trastorno. Algunos niños describen sentir una liberación de la tensión después de tirar del pelo, aunque los que tiran inconscientemente no experimentan esta sensación. Cuando se les pregunta, muchos niños niegan haberse arrancado el cabello (y, de hecho, puede que no recuerden haberlo hecho nunca). Algunos niños con tricotilomanía tienen rituales cuando se jalan el cabello y pueden jugar con él después, enrollándolo o doblándolo, o poniéndolo en sus labios.

Debido a que jalarse el cabello de forma severa tiene un efecto en la apariencia del niño, esto puede ser dañino para la autoestima y podría interferir con la vida social y el desempeño en la escuela. El inicio ocurre comúnmente alrededor de los 12 años de edad, pero puede aparecer en niños mucho más pequeños.