Cómo ayudar a los estudiantes con TOC

Para los niños con TOC, el funcionamiento en la escuela puede ser complicado y muy difícil. Aquí hay algunas cosas que usted, y la clase en conjunto, pueden hacer para ayudarlos a concentrarse en el aprendizaje:

  • Disposición de los lugares: Si la escuela tiene pasillos ruidosos, tal vez no sea conveniente que un niño con TOC se siente junto a la puerta. Usted querrá sentarlo al frente, donde no podrá escuchar el ruido y podrá concentrarse más en su trabajo. Por otro lado, un niño que tiene síntomas muy observables y no quiere que los demás niños lo vean mover repetidamente las manos, mecerse o levantarse mucho, quizás estaría mejor cerca de la puerta, hacia el fondo del salón.
  • Extensión del tiempo para los exámenes y escritos: Los niños que necesitan encontrar la forma perfecta de decir algo, requerirán más tiempo para terminar las preguntas del ensayo o los trabajos que requieran desarrollo de ideas.
  • Laptops (computadoras portátiles) para escribir: Si escribir y reescribir/borrar es realmente problemático para un niño, considere permitirle usar una laptop para tomar notas, y que todas sus tareas sean escritas usando un teclado en lugar de a mano.
  • Salas de exámenes privadas: Las investigaciones demuestran claramente que los niños con TOC tienen mejores resultados, se sienten menos abrumados y controlan mejor sus pensamientos y reacciones si se encuentran en un lugar tranquilo y alejado de los demás niños.
  • Saltarse la lectura en voz alta: Niños que sienten que necesitan leer perfectamente pueden tener que volver a leer frases o párrafos enteros una y otra vez para asegurarse de que lo han hecho bien. Así que la lectura se convierte en una tarea muy laboriosa, y leer delante de la clase puede convertirse en una pesadilla. Si sabemos de antemano que hacer esto es un problema para ellos, podemos evitarlo.
  • Libros en audio: Si los niños se obsesionan tanto con una lectura que tardan una eternidad, escuchar libros puede ser una solución.
  • Divida la tarea en segmentos: Si con el solo hecho de mirar una página entera de matemáticas un niño se siente abrumado y ansioso, ¡imagínese el potencial de errores que puede cometer! Será mejor dividir los problemas en cuatro páginas. Esto contribuye a que los niños se concentren en hacer los problemas en lugar de preocuparse.