Cómo minimizar los problemas de conducta

  • Planee una ruta de escape: Pruebe a elaborar un sistema de comunicación para que, si el estudiante siente que los síntomas se acercan, pueda hacerle una señal y salir del aula, o ir a un lugar protegido dentro del aula, sin interrumpir la clase. Esto puede prevenir una explosión vergonzosa y perturbadora de síntomas en el salón, y que los otros niños se burlen de él o lo intimiden.
  • Esté atento a los sucesos desencadenantes: Es muy importante que los maestros sepan qué tipo de cosas pueden detonar los síntomas. El cansancio es un elemento clave del TOC, y puede ser exacerbado por la medicación. Por lo tanto, es muy importante saber que si un niño se siente somnoliento en la clase, y tal vez baje la cabeza, no es porque se resista o sea irrespetuoso, sino porque está abrumado por el cansancio.
  • Aviso previo: La irritabilidad y la frustración son dos de las cosas de mayor duración que los niños con TOC sienten a diario. Los cambios de horario pueden ser muy perturbadores para un niño con TOC, por lo que resulta de gran ayuda que los maestros avisen las cosas con anticipación. Los niños que saben lo que pueden esperar son menos propensos a sentirse desconcertados por el cambio.