Guía para maestros sobre la ansiedad en el salón de clases

A veces la ansiedad es fácil de identificar —cuando un niño está demasiado nervioso para leer en voz alta o hacer una presentación en clase. Otras veces la ansiedad en el aula puede parecer algo totalmente distinto —un malestar estomacal, comportamiento perturbador o enojado en el aula, TDAH o incluso un trastorno de aprendizaje. En esta guía se describen los tipos de ansiedad que son comunes en los niños y los síntomas de ansiedad que se pueden ver en el aula.

Tipos de ansiedad en los niños

Hay muchos tipos diferentes de ansiedad, la cual es una de las razones por las que puede ser difícil de detectar en el aula. Lo que todos tienen en común, dice el neurólogo y ex-maestro Ken Schuster, PsyD, es que la ansiedad “tiende a bloquear el cerebro”, haciendo que la escuela sea difícil para los niños ansiosos.

Los niños pueden tener dificultades por:

  • Ansiedad de separación: Cuando los niños están preocupados por ser separados de sus cuidadores. Estos niños pueden tener dificultades para dejar la escuela y durante el día.
  • Ansiedad social: Cuando los niños están excesivamente acomplejados, lo que les dificulta participar en clase y socializar con sus compañeros.
  • Mutismo selectivo: Cuando los niños tienen dificultades para hablar en algunos ambientes, como en la escuela, alrededor del maestro.
  • Ansiedad generalizada: Cuando los niños se preocupan por una gran variedad de cosas cotidianas. Los niños con ansiedad generalizada a menudo se preocupan particularmente por el rendimiento escolar y tienen problemas con el perfeccionismo.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo o TOC: Cuando las mentes de los niños están llenas de pensamientos no deseados y estresantes. Los niños con TOC tratan de aliviar su ansiedad realizando rituales compulsivos como contar o lavarse las manos.
  • Fobias específicas: Cuando los niños tienen un miedo excesivo e irracional a determinadas cosas, como el miedo a los animales o a las tormentas.

Falta de atención e inquietud

Cuando un niño se retuerce en su asiento y no presta atención, tendemos a pensar en el TDAH, pero la ansiedad en la clase también podría ser la causa. Cuando los niños están ansiosos en el aula, pueden tener dificultades para concentrarse en la lección e ignorar los pensamientos preocupantes que se les ocurren.

“Algunos niños pueden parecer realmente ‘despiertos’ en un momento dado, pero luego pueden alejarse repentinamente, dependiendo de lo que les cause ansiedad”, dice el Dr. Ken Schuster. “Eso parece como falta de atención, y es, pero se desencadena por la ansiedad”.

Problemas de asistencia a la escuela y niños dependientes

Puede parecer absentismo escolar, pero para los niños para los que la escuela es una gran fuente de ansiedad, negarse a ir a la escuela también es bastante común. El índice de rechazo a la escuela tiende a ser más alto después de las vacaciones o días de enfermedad, porque a los niños les cuesta más volver después de unos días de ausencia.

Ir a la escuela también puede ser un problema para los niños que tienen problemas para separarse de sus padres. Cierta cantidad de ansiedad por la separación es normal, pero cuando los niños no se adaptan a la separación con el tiempo y su ansiedad hace que ir a la escuela sea difícil o incluso imposible, se convierte en un verdadero problema. Los niños con ansiedad por separación también pueden sentirse obligados a usar sus teléfonos durante el día para comunicarse con sus padres.

Comportamiento disruptivo el salón de clases

Portarse mal es otra cosa que podemos no asociar con la ansiedad. Pero cuando un estudiante con problemas de conducta está pateando compulsivamente la silla del niño frente a él, o hace un berrinche cuando se ignora el horario o un compañero no sigue las reglas, la ansiedad bien puede ser la causa. Del mismo modo, los niños que se sienten ansiosos pueden hacer muchas preguntas, incluso repetitivas, porque se sienten preocupados y quieren que se les tranquilice.

La ansiedad en los niños puede causar agresión. Cuando los niños se sienten molestos o amenazados y no saben cómo manejar sus sentimientos, su respuesta de pelea o huida para protegerse puede hacer efecto, y algunos niños son más propensos a pelear. Pueden atacar a otro niño o a un profesor, tirar cosas o empujar un escritorio porque se sienten fuera de control.

Dificultad para responder a las preguntas en clase

A veces los niños hacen perfectamente bien los exámenes y las tareas, pero cuando se les pregunta en clase, los profesores chocan con una pared. Hay varias razones diferentes por las que esto podría suceder.

“Cuando enseñaba, me daba cuenta de que cuando tenía que llamar a alguien, o tenía que averiguar a quién le tocaba hablar, era como si el niño ansioso siempre tendiera a desaparecer”, dice el Dr. Schuster. “El niño ansioso hace contacto visual, dándole algún tipo de presencia física en la habitación como ‘¡Pregunteme, pregúnteme!’”

Pero cuando los niños están ansiosos por responder a las preguntas en clase, “lo más probable es que rompan el contacto visual, pueden mirar hacia abajo, pueden empezar a escribir algo aunque no estén realmente escribiendo algo. Intentan romper la conexión con el profesor para evitar lo que les hace sentir ansiosos”.

A veces los niños se ponen tan ansiosos que se congelan, cuando se les llama en clase. Puede que hayan estado prestando atención a la lección y que incluso sepan la respuesta, pero cuando se les llama, su nivel de ansiedad aumenta tanto que no pueden responder.

Por qué los estudiantes con ansiedad hacen frecuentes viajes a la enfermería

La ansiedad en los niños también puede manifestarse en quejas físicas. Si un alumno tiene dolores de cabeza, náuseas, dolores de estómago o incluso vómitos inexplicables, pueden ser síntomas de ansiedad. También puede ser un corazón acelerado, palmas de las manos sudorosas, músculos tensos y falta de aliento.

Ansiedad y aprendizaje: Problemas en ciertas materias

Cuando un niño comienza a dudar de sus habilidades en un tema, la ansiedad puede convertirse en un factor que se interpone en su aprendizaje o en la demostración de lo que sabe. A veces esto puede confundirse con un trastorno del aprendizaje cuando en realidad es sólo ansiedad en los niños.

Sin embargo, la ansiedad también puede ir de la mano de trastornos del aprendizaje. Cuando los niños empiezan a notar que algo les resulta más difícil que a los demás niños y que se están quedando atrás, es comprensible que se pongan ansiosos. El período previo al diagnóstico de un trastorno del aprendizaje puede ser particularmente estresante para los niños.

Estudiantes con ansiedad: No entregan la tarea

Si una estudiante no entrega las tareas, puede ser porque no las hizo, pero también puede ser porque está preocupada de que no sean lo suficientemente buenas. De la misma manera, la ansiedad puede llevar a una elucubración —por ejemplo, una niña ansiosa podría borrar su trabajo una y otra vez hasta que haya un agujero en el papel—y pasar tanto tiempo en algo que nunca lo termina.

Tendemos a pensar que el perfeccionismo es algo bueno, pero cuando los niños son demasiado autocríticos puede sabotear incluso las cosas en las que se esfuerzan más, como los trabajos escolares.

También puede notar que algunos estudiantes con ansiedad comenzarán a preocuparse por los exámenes mucho antes que sus compañeros de clase y pueden comenzar a temer ciertas tareas, materias o incluso la propia escuela.

Evitan la socialización o el trabajo en grupo en la escuela

Algunos niños evitarán o incluso se negarán a participar en las cosas que les causan ansiedad. Esto incluye obvios desencadenantes de ansiedad como dar presentaciones, pero también cosas como la clase de gimnasia, comer en la cafetería y hacer trabajos de grupo.

Cuando los niños empiezan a saltarse cosas, puede parecer a sus profesores y compañeros como si no les interesara o no rindieran lo suficiente, pero puede que ocurra lo contrario. A veces los niños evitan las cosas porque tienen miedo de cometer un error o de ser juzgados.

El Dr. Schuster señala que cuando los niños tienen ansiedad social, a veces les resulta mucho más fácil mostrar lo que saben cuándo los maestros los involucran en forma individual, lejos del grupo.