Cómo se trata el mutismo selectivo

Después de una cuidadosa evaluación diagnóstica, los niños a los que se les ha diagnosticado mutismo selectivo deben comenzar a trabajar con un proveedor de salud mental, idealmente un psicólogo que tenga experiencia en el tratamiento del mutismo selectivo. El tratamiento consiste en una terapia conductual especializada con técnicas que estimulan el habla y luego refuerzan las experiencias exitosas de habla con muchos elogios etiquetados y pequeños incentivos.

Parte del tratamiento consiste en ayudar a los niños con SM a enfrentar las situaciones que les causan ansiedad en lugar de evitarlas. Esto ayudará a que su ansiedad se desvanezca con el tiempo. Sin embargo, los niños con mutismo selectivo nunca deben ser persuadidos o empujados a hablar. El ritmo del tratamiento debe ser muy gradual y no se debe pedir a los niños que hagan algo que sea demasiado difícil para ellos. El objetivo del tratamiento es ayudar a construir la confianza del niño acumulando experiencias de habla más exitosas. Empujar a un niño a hacer algo más de lo que puede manejar puede tener un efecto negativo si no es capaz de cumplir con las expectativas.

Dado que los niños con SM suelen ser jóvenes, el tratamiento también debe incluir el trabajo directo con los padres, cuidadores y otros adultos que apoyan al niño para que aprendan a ayudarle a hablar y a participar. El terapeuta del niño también debería enseñar a los cuidadores a evitar “rescatar” al niño respondiendo por él o aceptando una dependencia excesiva de la comunicación no verbal. Es común que los adultos muy bien intencionados hagan esto automáticamente, pero en realidad puede reforzar el mutismo selectivo del niño.

Saber cuándo y cómo pedirle a un niño con mutismo selectivo que participe en la clase puede ser difícil. Por eso es extremadamente importante que los profesores sepan en qué está trabajando un estudiante en la terapia y que obtengan pautas sobre la mejor manera de apoyar y reforzar el progreso que está haciendo. Los expertos en el tratamiento del mutismo selectivo han descubierto que los niños tienen más éxito cuando sus maestros, padres y terapeutas se asocian para formar un equipo, compartiendo objetivos, consejos y retroalimentación. Esta asociación es esencial porque aunque el niño esté progresando en el consultorio del clínico, si sus logros no se traducen en un progreso en el aula, su tratamiento no está dando los resultados esperados.