¿Qué hay de los tratamientos alternativos?

Los padres son cautelosos, y con razón, cuando se trata del tratamiento de algún hijo con problemas de salud mental, especialmente si el tratamiento implica medicación psicotrópica. Los tratamientos alternativos como dietas especializadas(por ejemplo evitar el azúcar o los colorantes alimentarios) y los remedios naturales o suplementos pueden parecerle una buena solución si está buscando un tratamiento que considere que es seguro, natural y que lo pueda hacer usted mismo.

Sin embargo, los padres que están explorando estas opciones deben tener cuidado porque existen muy pocos datos que indiquen que la mayoría de los tratamientos alternativos sean realmente eficaces. Una evidencia anecdótica no es lo mismo que un ensayo científico, y algunos tratamientos alternativos, como la quelación, son incluso potencialmente peligrosos.

El tiempo empleado examinando cuidados no basados en evidencia podría parecer una buena inversión, pero tiene un “costo de oportunidad” para su hijo. Es decir, cuanto más tiempo pase sin que un niño reciba un tratamiento que realmente tenga un efecto en sus síntomas, más tiempo pasará funcionando mal, y en muchos casos perderán la oportunidad de aprendizaje y desarrollo cruciales que tienen durante la niñez y la adolescencia. Además, su estado puede empeorar si no recibe tratamiento. Para muchos trastornos, cuanto más tiempo experimente el niño los síntomas, más difícil será tratarlo. Para algunos trastornos, el autismo entre ellos, ciertas intervenciones sólo pueden llevarse a cabo a edad temprana.

Antes de probar un tratamiento alternativo, hable con el médico de su hijo. Como con cualquier tratamiento, haga muchas preguntas. Averigüe cómo funciona y qué evidencia lo respalda, cuándo debería empezar a ver mejoras y si tiene riesgos asociados. Si no está satisfecho con los resultados del tratamiento, pida una cita para discutir otras opciones con su médico u otro profesional que pueda darle una segunda opinión.

Complementar el tratamiento

Sin ser un tratamiento por sí solo, fomentar una buena autoestima y un estilo de vida saludable es importante para todos los niños con trastornos psiquiátricos. El ejercicio nos hace sentirnos bien y puede ser muy beneficioso para niños que se sienten mal consigo mismos o que tienen mucha energía. Las actividades que fomentan la autoconciencia y la reflexión relajada, como la meditación mediante la práctica de atención plena (mindfulness) y el yoga, también suelen ser beneficiosas.