¿Cuáles son las consecuencias para los adolescentes?

La falta de sueño coloca a los adolescentes en una especie de nube o neblina perpetua. Esa neblina puede afectar negativamente el estado de ánimo de un adolescente, así como la capacidad de pensar, reaccionar, regular sus emociones, aprender y llevarse bien con los adultos. La mitad de los adolescentes que un experto evaluó estaban tan cansados ​​por la mañana que mostraron los mismos síntomas que los pacientes con narcolepsia, un trastorno del sueño en el que el paciente asiente y cae directamente en el sueño REM. Esto puede resultar en lo siguiente:

  • Mayor riesgo de lesiones: según un estudio de la National Sleep Foundation, la somnolencia o la fatiga son la causa principal de al menos 100,000 accidentes de tráfico cada año. Un estudio del estado de Carolina del Norte encontró que el 55 por ciento de todos los accidentes por “quedarse dormido” fueron causados ​​por conductores menores de 25 años.
  • Incapacidad para autorregularse: junto con la falta de sueño va la capacidad de ejercer el autocontrol, sobre las emociones, los impulsos y el estado de ánimo. La falta de sueño se ha relacionado con la agresión, la impulsividad y el mal genio. También puede producir algunos de los mismos síntomas que los niños con TDAH, incluida la incapacidad para quedarse quieto, para permanecer enfocado en una tarea y para concentrarse.
  • Uso de sustancias y conductas arriesgadas: la investigación muestra que los adolescentes privados de sueño tienen más probabilidades de usar estimulantes como la cafeína y la nicotina para pasar el día, pero también para lidiar con estados de ánimo negativos al automedicarse con alcohol. También tienen más probabilidades de tener relaciones sexuales sin protección y conducir imprudentemente que los adolescentes que duermen más de siete horas por noche.
  • Estado de ánimo: menos sueño también se correlaciona con niveles más altos de depresión y, a su vez, los jóvenes con depresión tenían problemas para conciliar el sueño o quedarse dormidos. Dado que muchas enfermedades mentales aparecen por primera vez en la adolescencia, a los médicos les preocupa que la privación severa del sueño pueda desencadenar una depresión grave en los niños que ya están predispuestos a ella. Y múltiples estudios han encontrado que el déficit de sueño severo está vinculado a la ideación suicida.