¿A qué hay que estar atento?

  1. Su médico debe tener una formación específica y experiencia con los medicamentos que están siendo prescritos a los niños, no sólo a los adultos.
  2. os medicamentos para su hijo no deben ser prescritos por dos médicos diferentes, a menos que coordinen su atención y se comuniquen estrechamente entre sí. Si hay dos médicos en el equipo de tratamiento de su hijo, uno de ellos deberá asumir la responsabilidad.
  3. Cada vez que se introduzca un medicamento, su médico debe especificar claramente de qué se trata. También debe identificar los síntomas que se espera que trate y cómo medirá si el medicamento está ayudando a su hijo.
  4. Con cualquier medicamento nuevo, su médico debe explicar los efectos secundarios a los que debe prestar atención, así como cualquier cosa que pueda indicar que su hijo está teniendo una mala reacción.
  5. Si un medicamento no está funcionando o sólo está ayudando muy poco, también puede ser una señal de que el trastorno ha sido diagnosticado erróneamente. Es importante que su médico vuelva a evaluar el diagnóstico y el tratamiento antes de añadir otros medicamentos.
  6. Antes de que un niño comience a tomar un segundo medicamento, se deben explorar otros apoyos. Por ejemplo, las investigaciones han demostrado que los medicamentos estimulantes para el TDAH pueden ser eficaces en dosis más bajas cuando se combinan con tratamientos conductuales.
  7. Si su hijo está experimentando efectos secundarios de un medicamento, es aconsejable explorar la posibilidad de reducir la dosis o cambiar de medicamento antes de añadir otro para tratar los efectos secundarios.