Bipolaridad: Tratamiento

Los medicamentos son esenciales para el tratamiento del trastorno bipolar, como lo es la participación de toda la familia. La psicoterapia puede ser de ayuda para limitar y controlar los episodios maníacos y depresivos y sus consecuencias, que pueden afectar gravemente a una persona joven y a todos los que lo rodean. Incluso con un tratamiento eficaz con medicamentos, las personas con trastorno bipolar pueden tener “avances” o recaídas, por lo que es vital contar con una red de apoyo de familiares, amigos y profesionales que supervisen el comportamiento del joven.

Psicoterapéutico: La bipolaridad a menudo se trata con terapia cognitivo-conductual o TCC (CBT, por sus siglas en inglés) además de medicamentos. La TCC ayuda a los niños y adolescentes con el trastorno a entender qué es lo que desencadena sus episodios, de qué manera sus pensamientos influyen en sus sentimientos y cómo controlarlos y manejarlos. La terapia familiar a menudo se emplea para involucrar a los padres y a otros miembros de la familia en el seguimiento de los síntomas y el control de los niveles de estrés en el hogar, el cual puede provocar episodios.

Algunas otras terapias que han demostrado ayudar incluyen la “detección de pródromo”, que fomenta la detección temprana y la prevención de un episodio incipiente, y la terapia del ritmo social, que utiliza un programa diario codificado para evitar la manía o la depresión.

Farmacológico: El medicamento de primera línea utilizado para tratar el trastorno bipolar es a menudo un estabilizador del estado de ánimo. Esta clase incluye litio y varios anticonvulsivos, que generalmente son efectivos para tratar los síntomas maníacos y reducir la frecuencia y gravedad de los episodios maníacos y depresivos. Una persona joven diagnosticada con trastorno bipolar podría tomar litio por el resto de su vida.

Se pueden recetar otros medicamentos para tratar síntomas como la psicosis (antipsicóticos) o problemas para dormir (medicamentos contra la ansiedad). Si un estabilizador del estado de ánimo no aborda adecuadamente los síntomas depresivos, un médico puede recetar un antidepresivo, pero lo hará con extrema precaución y casi siempre junto con un estabilizador del estado de ánimo, ya que los antidepresivos pueden desencadenar un episodio maníaco.

Muchas personas con trastorno bipolar toman más de un medicamento y los medicamentos pueden tener interacciones complejas, lo que lleva a efectos secundarios significativos si un médico experimentado no los controla de manera efectiva.

Terapia electroconvulsiva: En algunos casos donde los medicamentos y la terapia no proporcionan el resultado esperado, se puede considerar la terapia electroconvulsiva o TEC (ECT, por sus siglas en inglés). Esta no es la antigua “terapia de choque”; en la TEC, el paciente es anestesiado brevemente mientras la corriente eléctrica pasa a través de una parte del cerebro. Esto provoca una convulsión, aunque haya muy pocas (o ninguna) señales externas de convulsiones, y ningún peligro para el paciente, al que también se le ha dado un relajante muscular. La TEC rara vez se usa en adolescentes, y hay poca información sobre su uso en niños prepúberes.

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