Para minimizar el comportamiento problemático en los niños, es muy importante asegurarse de que reciban el mensaje que usted está intentando enviarles. Como padres, la manera en la que damos instrucciones puede ser tan importante como lo que estamos tratando de comunicar.

A continuación le mostramos ideas sobre cómo puede presentar la información a sus hijos para asegurarse de que lo escuchan y las cumplan:

  • Sea directo. Haga declaraciones en lugar de hacer preguntas: “Por favor, siéntate”, en lugar de “¿Estás listo para sacar tu tarea?”.
  • Esté cerca. Dé instrucciones cuando esté cerca del niño, en lugar de llamar desde el otro lado de la habitación. Use instrucciones claras y específicas. En lugar de “Empieza”, diga: “Por favor, comienza tu tarea de lectura”.
  • Dé instrucciones apropiadas para la edad. Hable con su hijo a un nivel que él entienda. Si su hijo es más pequeño, mantenga las cosas simples y use palabras que sepa que él sabe: “Por favor, recoge la pelota”. Con los niños mayores, que a menudo son muy conscientes de que ya no son “bebés”, es importante ser claro sin ser condescendiente.
  • Dé instrucciones una por una. Especialmente para los niños que tienen problemas de atención, trate de evitar dar una serie de instrucciones: “Por favor, ponte tus zapatos de deporte, toma tu almuerzo de la mesa de la cocina y alcánzame en el pasillo”.
  • Mantenga las explicaciones simples. Dar una justificación puede aumentar la probabilidad de que los niños escuchen una indicación. Evite que la indicación se pierda dentro de la justificación. Por ejemplo: “Ve a ponerte el abrigo porque está lloviendo y no quiero que te resfríes”. En cambio, intente: “Está lloviendo y no quiero que te resfríes. Ve a ponerte el abrigo”.
  • Dé a los niños tiempo para procesar. Después de dar una instrucción, espere unos segundos, sin repetir lo que dijo. De esta manera, los niños aprenden a escuchar las instrucciones calmadas que son dadas una vez, en lugar de aprender que no necesitan escuchar porque las instrucciones se repetirán. Mirar y esperar también ayuda a que los adultos eviten hacer lo que les han pedido a sus hijos.