Durante la crisis del coronavirus, los padres se han tenido que ver obligados a manejar la educación de los niños pequeños. La manera cómo lucirá esto dependerá de la edad de su hijo y de su perfil de aprendizaje individual. Aún así, hay algunas pautas y principios que pueden ser útiles para cualquier padre o madre que esté apoyando el aprendizaje en el hogar al enseñar a estudiantes desde kínder hasta segundo grado (K-2).

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¿Cómo aprenden los estudiantes de K-2?

Los niños a esta edad son notablemente hábiles para aprender. Muchos niños aprenden muy bien con indicaciones verbales que también incluye estímulos visuales. En términos generales, desarrollar habilidades académicas durante estos grados implica lo siguiente:

  • Exposición a material nuevo
  • Práctica repetida y constante
  • Indicación explícita sobre cómo usar nuevas habilidades
  • Comentarios frecuentes sobre su trabajo
  • ¡Muchos elogios!

Los niños de esta edad están preparados para estudiar hechos y aprender procesos en los que pueden confiar como herramientas para resolver problemas. También tienden a sentirse emocionados por su progreso, incluso cuando avanza lenta y constantemente. Los niños en los grados K-2 están en sintonía con el entorno social y aprenden tanto a través de sus compañeros como de sus maestros.

Por supuesto, todos los niños son diferentes. Los niños con dislexia, trastornos del lenguaje y condiciones de atención, por ejemplo, pueden necesitar un enfoque más especializado para el aprendizaje. Algunos niños también tienen dificultad para quedarse quietos mientras aprenden, y aprenden mejor con  actividades cinestésicas: pararse en la mesa o caminar por la habitación mientras escucha o habla sobre una idea. A medida que su hijo experimente con el aprendizaje remoto, tome nota sobre las preferencias de aprendizaje y las técnicas exclusivas de su hijo que lo ayudan a concentrarse.

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¿Cómo pueden los padres apoyar mejor a los estudiantes de K-2?

Para la mayoría de los niños, los padres deben estar más involucrados durante este tiempo que durante los grados posteriores. Cuando decida qué es lo que funciona mejor para usted y su familia, considere los siguientes consejos:

  • Planifique con anticipación. No necesita crear horarios rígidos, pero puede ser útil planificar las actividades del día con anticipación, incluso si solo toma algunas notas la noche anterior. Tener un poco de información sobre qué esperar durante el día escolar facilitará la vida, tanto para usted como para su hijo.
  • Colabore con los maestros. Las escuelas están proporcionando niveles de servicio muy diferentes en este momento, desde la instrucción virtual hasta la entrega de hojas de trabajo. Tenga en cuenta que la mayoría de los maestros no han hecho esto antes; también están genuinamente tratando de descubrir cómo ayudar a los niños a aprender a distancia. Las oportunidades de contacto con los maestros variarán, pero cuando sea posible, sigue siendo una buena idea pedir ayuda a los maestros si fuera necesario. Comparta con ellos comentarios sobre las actividades de la escuela y hagan una lluvia de ideas sobre formas de hacer que el aprendizaje remoto funcione mejor para su hijo.
  • Recuerde cuán poderosa es su atención. Con los niños pequeños, muchos padres necesitarán sentarse al lado o enfrente de sus hijos durante parte del día escolar. Centrar su atención en sus esfuerzos de aprendizaje los ayudará a mantenerse profundamente involucrados, y alternar un trabajo más atractivo con un trabajo menos atractivo los ayudará a superar la frustración. Si su hijo sabe que el tiempo de lectura puede implicar acurrucarse y escucharlo leer o que recibe muchos elogios de su parte cuando trabaja duro en matemáticas, estará muy motivado. ¡Su atención positiva es muy gratificante!
  • Establezca expectativas realistas. Dado que muchos padres están tratando de equilibrar las diferentes tareas (trabajos, cuidado de niños y ahora maestro/terapeuta/entrenador), no es realista esperar que los niños participen en el equivalente a un día completo de educación tradicional. Recuerde que todo lo que pueda manejar será útil para evitar la pérdida de habilidades y que una gran parte de su objetivo es proporcionar estructura y un aspecto “normal” para ellos.
  • Sea creativo. Tome en cuenta que hay muchas oportunidades para que los niños aprendan y desarrollen nuevas habilidades fuera del trabajo escolar tradicional. Ayudar con las tareas domésticas brinda grandes oportunidades para el desarrollo de funciones ejecutivas como la planificación y la resolución de problemas. Cocinar es otra forma de explorar conceptos matemáticos y practicar la lectura, seguir instrucciones, planificación y organización, paciencia y tolerancia a la frustración. El tiempo no estructurado también es importante para ayudar a los niños a fortalecer su creatividad, imaginación y habilidades de autorregulación.
  • Mantenga los lazos sociales. Debido a que los niños de esta edad aprenden mucho de sus compañeros, las citas para jugar con los amigos en línea o incluso hacer dibujos para enviar a los amigos puede ser tan importantes como el trabajo académico tradicional.

¿Cuál es el mejor horario para los estudiantes de K-2?

No existe una respuesta correcta: en muchos casos, lo que usted y su familia puedan manejar de manera realista será suficiente para satisfacer las necesidades de su hijo. Dicho esto, este grupo de edad puede beneficiarse de una estructura que se asemeje aproximadamente a la del aula, donde se presta atención diaria a los conocimientos básicos de lectura, escritura, comprensión auditiva y habilidades matemáticas.

Es importante tener una estructura para el día en casa, incluso si se trata de una lista de actividades de las que el niño puede seleccionar. Idealmente, cada actividad debería durar unos 15-25 minutos. Si se entera de que su hijo no puede permanecer durante 15 minutos, reconozca eso y trabaje por períodos de tiempo más cortos, o permítales que trabajen durante más tiempo si pueden y quieren hacerlo. Pruebe el trabajo académico sentado, pero realice algunas tareas académicas más físicas, como hacer saltos de tijera mientras responde datos matemáticos básicos, una búsqueda del tesoro para tarjetas con palabras cortas que riman y derribar bolos que tienen notitas con palabras de uso frecuente sobre ellos como ejercicio de lectura.

Pruebe el trabajo académico sentado, pero incluya algunas tareas académicas que sean más físicas, como saltos de tijera con datos matemáticos o tener una búsqueda del tesoro para palabras que riman.

Un día escolar simulado en casa, que incluya un período para leer, decodificar, escribir, actividades de matemáticas y comprensión de lectura, podría lucir más o menos así:

  • Reunión matutina (repase el día, la fecha y las actividades del día)
  • Actividad académica sentados
  • Transición breve
  • Más trabajo académico, ya sea como una actividad sentados o una actividad más física
  • Tiempo de descanso y refrigerios
  • Actividad académica
  • Almuerzo con receso
  • Actividad académica
  • Fin del día

Hemos descubierto que el período aproximado de 9:30 a. m. a 2 p. m. es aproximadamente el tiempo que muchos estudiantes pueden manejar, pero algunos niños pueden necesitar un día más corto.

Los descansos pueden incluir actividades que pueden recordar a los niños las estructuras de la escuela, como ver un video de GoNoodle y cantar, jugar con hermanos o mascotas y ayudar a los padres en la casa. Estos deben ser breves y no demasiado molestos.

Nuestra guía de recursos descargable proporciona muchos sitios específicos donde puede encontrar material académico y extracurricular para niños, desglosado por grupo de edad.

Recursos de aprendizaje remoto para las familias

¿Cómo pueden los padres manejar la resistencia de los estudiantes de K-2?

Si sus hijos se quejan de hacer el trabajo escolar en casa, ¡ellos no están solos! En este momento, quejarse o resistirse al trabajo no necesariamente indica desobediencia o desafío. Es posible que necesitemos ser más tolerantes con nuestros hijos que están diciendo: “¡Esto es aburrido!” o “¡No quiero hacer esto ahora!” Puede que tengan razón acerca de que el trabajo es aburrido para ellos: gran parte de lo que los niños están aprendiendo a esta edad requiere práctica repetida. O puede ser demasiado desafiante, porque es bastante difícil lograr el nivel correcto de dificultad para cada estudiante.

Recuerde que al quejarse, los niños pueden estar expresando las frustraciones que todos tenemos sobre los desafíos de esta época. Para ayudarlos a procesar sus sentimientos y volver a la normalidad, usted puede:

  • Evite descartar sus sentimientos. En vez de eso, trate de reconocerlos y hágale saber a su hijo que puede hablar sobre eso más tarde. Al hacerle saber a su hijo que  lo que está diciendo le importa, puede evitar entrar en un debate en este momento.
  • Escúchelos. Una vez que termine el tiempo de trabajo, pida a su hijo que le explique por qué está molesto y haga todo lo posible para escuchar atentamente sus respuestas. ¡Ellos podrían tener ideas valiosas sobre cómo hacer que el día escolar funcione mejor!

Concéntrese en lo positivo. Incluso si su hijo se queja, puede concentrar su atención en lo que está haciendo bien. Señalar el compromiso en sus esfuerzos y cuánto los aprecia puede ayudar a su hijo a volverse a enfocar en el trabajo en cuestión.

¿Cómo pueden ayudar los padres a los estudiantes de K-2 a construir su independencia?

A pesar de la importancia en la participación de los padres, también queremos apoyar la adquisición independiente de habilidades de los niños y su capacidad de ser aprendices activos.

Para construir independencia, dé a su hijo la oportunidad de practicar trabajar sin su atención. Calcule cuánto tiempo puede trabajar de forma independiente y diga, por ejemplo, “Quiero que hagas X, y luego volveré a revisar en 10 minutos para ver cómo te fue”. Cuando hayan tenido éxito, hágales saber eso y elógielos.

Cuando no hayan tenido éxito, chequee brevemente para decir: “¡Estás a punto de terminar! Regreso en un minuto. O intente hacer preguntas específicas: “¿Tuviste alguna dificultad con la que quieres mi ayuda?” o “¿Qué se interpuso para que no lograras terminar?” Es mejor evitar preguntas generales como “¿Cómo te va, cariño?” porque invitan conversaciones que distraen y que probablemente no estarán directamente relacionadas con el trabajo.

¿Cuándo debería intervenir y ayudar? Si su hijo realmente está pidiendo su apoyo, siéntese y bríndele orientación. Sin embargo, si le pide que se involucre en distracciones cuando le pide que trabaje, entonces puede cómodamente retirarle la atención. Una vez que reanuden su participación productiva, devuelva su atención.

Con el tiempo, la mayoría de los estudiantes de esta edad podrán manejar gradualmente períodos más largos de trabajo de forma independiente.

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