Resumen

Todo padre sabe la importancia de una buena noche de sueño para el bienestar y comportamiento de un niño. Si bien la mayoría de los niños experimentan una mala noche ocasional, algunos son afectados por trastornos que perturban su sueño y funcionamiento diario de forma rutinaria. Los trastornos de sueño-vigilia es un término que abarca más de una docena de afecciones específicas que perjudican la calidad o cantidad del sueño de un niño en grado suficiente como para debilitar su salud y funcionamiento en general. El más común de estos trastornos en niños y adolescentes es el insomnio, la dificultad para dormirse y/o permanecer dormido.

Síntomas

  • Dificultad para dormirse
  • Sueño irregular, interrumpido
  • Rechinar los dientes durante el sueño
  • Mojar la cama
  • Pesadillas recurrentes
  • Dificultad para respirar dormido
  • Dormir en exceso
  • Fatiga
  • Adormecerse en el medio de la tarea
  • Problemas para concentrarse, especialmente durante las tareas escolares
  • Irritabilidad
  • Cambios de humor

Tratamiento

El tratamiento para los trastornos de sueño-vigilia puede incluir psicoterapia, medicación o ambos. La terapia de conversación puede ayudarle a un niño a comprender por qué puede tener dificultades que impliquen el sueño y la terapia cognitiva conductual puede contribuir a ajustar ciertos hábitos, tales como rechinar los dientes, asociado con los trastornos de sueño-vigilia. Una serie de opciones farmacológicas también se hallan disponibles para contribuir a tratar la amplia variedad de afecciones que se encuentran dentro de los trastornos de sueño-vigilia.