Trastorno de adaptación: Diagnóstico

Para que un niño sea diagnosticado con trastorno de adaptación, debe haber experimentado un suceso estresante que lo haya molestado de forma inusual y tener dificultades para afrontarlo. Su angustia debe ser más grave de lo que normalmente se esperaría de un evento de este tipo, y causarle un deterioro significativo en las actividades académicas o sociales. Sin embargo, si estos síntomas han durado más de seis meses después del suceso estresante, no será considerado como trastorno de adaptación.