¿Por qué los adolescentes están tan privados de sueño?

La biología, la tecnología y las expectativas sociales, incluidas las tareas y las actividades extracurriculares, juntos crean una tormenta perfecta para la privación crónica del sueño. Los principales contribuyentes al déficit del sueño adolescente se reducen a estos:

  • Biología: junto con los cambios hormonales más obvios que transforman a su hijo en un adolescente, se producen cambios en la producción de melatonina, la hormona del sueño. Es por eso que su adolescente parece estar más despierto a la medianoche que a la hora de la cena, y si lo dejan, probablemente duerma hasta las diez u once de la mañana. Ese es el ritmo circadiano normal para los jóvenes de 15 a 22 años. El problema se agrava cuando los adolescentes intentan recuperar el sueño perdido los fines de semana, a veces durmiendo más de 12 horas los viernes y sábados por la noche, lo que solo altera aún más su ciclo de sueño.
  • Tecnología: no es sólo que Facebook, Twitter, Instagram, Tumblr y YouTube sean distracciones que mantengan despiertos a los jóvenes hasta más tarde, sino que también es la luz misma que sale de los dispositivos electrónicos a los que están expuestos, especialmente a altas horas de la noche. Los aparatos electrónicos emiten un resplandor llamado luz azul que tiene una frecuencia particular. Cuando golpea los receptores en el ojo, esos receptores envían una señal al cerebro que suprime la producción de melatonina y evita que los jóvenes se sientan cansados. Y para colmo, los adolescentes tienen de por sí poca melatonina y comienzan a producirla más tarde.
  • Tarea: los padres están divididos entre obligar a los jóvenes a irse a la cama y alentarlos a terminar su trabajo sin importar cuánto tiempo les lleve. Y para los niños que están ansiosos por su tarea, saber que puede haber un compañero que se queda despierto más tarde o toda la noche solo aumenta la ansiedad, la competitividad y el deseo de mantenerse despierto. Agregue a esto la estimulante luz azul emitida por las computadoras que se utilizan para estudiar y escribir artículos, y tendrá un joven completamente despierto.
  • Programación excesiva: vivimos en una cultura que valora la actividad sobre el sueño. A los adolescentes se les dice constantemente que deben ser “completos”, lo que significa que cuanto más hagan, mejor se verán sus solicitudes universitarias. Para algunos jóvenes, participar en muchas actividades extracurriculares puede ser realmente una cuestión de perseguir una diversidad de pasiones. Pero de cualquier manera, los deportes, los clubes, el voluntariado y los trabajos después de la escuela, además de las clases y la tarea, dejan una ventana cada vez más estrecha para dormir.
  • Horas de inicio de la escuela tempranas: las horas de inicio muy tempranas de la escuela secundaria son comunes, a pesar del hecho de que van completamente en contra de las necesidades biológicas de los adolescentes. Múltiples estudios han demostrado que los estudiantes de secundaria no son funcionales antes de las 9 a.m.