Trastorno de pánico

Los niños con trastorno de pánico experimentan ataques de pánico repetidos e impredecibles que pueden causar sentimientos que a menudo se malinterpretan como muerte inminente y síntomas similares a los de un ataque cardíaco, y pueden tener como consecuencia una desconexión de la realidad. 

Un diagnóstico de trastorno de pánico a menudo ocurre solo después de que se han agotado las explicaciones médicas de las señales y síntomas, así como también de otros trastornos psiquiátricos como el trastorno obsesivo-compulsivo o TOC (OCD, por sus siglas en ingles) y el trastorno de estrés postraumático o TEPT (PTSD, por sus siglas en inglés). Un profesional diagnosticará el trastorno de pánico si los ataques son recurrentes e inesperados, y si un ataque es seguido en los meses posteriores por otras señales que incluyen: 

  • Preocupación por la posibilidad de nuevos ataques.
  • Miedo a los efectos de un ataque, incluida la sensación de tener un ataque cardíaco o de estar “volviéndose loco”.
  • Un cambio considerable del comportamiento normal después de los ataques, como evitar lugares asociados con ellos.