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¿Qué es la tecnología de asistencia?

¿Y cómo beneficia a los niños con dificultades?

Gia Miller

Cuando el hijo de Evonne Dunn obtuvo finalmente tecnología de asistencia en séptimo grado, le cambió la vida. Diagnosticado con disgrafía, trastorno expresivo del habla, TDAH y discalculia, había tenido dificultades en la escuela y ahora luchaba contra la ansiedad escolar.

“Vimos el impacto de la tecnología de asistencia casi de manera inmediata”, recuerda Dunn. Su hijo tenía problemas para recordar lo que aprendía en clases, perdía con regularidad las tareas y documentos, y a menudo no podía completar sus deberes, todo lo cual lo hacía sentir ansioso. “Pero una vez que recibió herramientas digitales que le proporcionaron una estructura organizativa y atendieron sus otros déficits del funcionamiento ejecutivo, todo cambió”, recuerda. “Las tareas ya no se perdían, y él empezó a completarlas por sí mismo. Luego, comenzó a abogar por completarlas sin adaptaciones, y vimos cómo su ansiedad se desvanecía poco a poco.”

¿Qué es la tecnología de asistencia?

La tecnología de asistencia es cualquier producto, equipo o sistema que ayuda a una persona con discapacidades a desenvolverse mejor en su vida diaria. Puede ayudar en todo, desde prepararse para salir cada mañana hasta aprender en la escuela o participar en actividades.

“En la tecnología de asistencia hay opciones de baja y de alta tecnología”, dice la terapeuta ocupacional Lindsey Biel, de Sensory Processing Challenges (página en inglés). En su casa, las opciones de baja tecnología podrían incluir una lista de verificación para la rutina matutina de un niño o una ruleta de las labores del hogar para ayudarlo a recordar cuándo le toca pasear al perro o poner la mesa. Las opciones de alta tecnología podrían incluir un dispositivo electrónico con alarmas y recordatorios de lo que debe hacer a continuación.

En el aula, la tecnología de asistencia permite a los niños aprender de la forma que mejor les funcione. Y ayuda a los estudiantes a recuperar el tiempo que suelen perder intentando realizar una tarea (de lectura, matemáticas, escritura, etc.) debido a sus discapacidades. Con la tecnología de asistencia, los estudiantes pueden involucrarse más en el aprendizaje y participar en las lecciones y actividades junto con sus compañeros.

También hay opciones de baja y alta tecnología para los niños en el aula. “Ejemplos de baja tecnología son las pizarras inclinadas, los caballetes y los sujetadores para lápices que ayudan a escribir”, explica Biel, “mientras que las opciones de alta tecnología son los iPads, los ordenadores portátiles y el software de dictado”.

¿Quién puede beneficiarse?

Cualquier niño que tenga dificultades para realizar una tarea o utilizar materiales de la misma manera que sus compañeros puede beneficiarse de la tecnología de asistencia. Aunque un niño no necesita tener un diagnóstico, hay ciertos desafíos que se benefician de contar con el apoyo de la tecnología de asistencia en la escuela, entre ellos:

  • Desafíos del funcionamiento ejecutivo que incluyen distracción, control emocional, organizar el control de los impulsos, iniciar tareas y la memoria funcional.
  • Dificultades con la escritura, como la capacidad física para escribir o expresarse con claridad y tomar notas.
  • Retrasos o deficiencias en la motricidad gruesa o fina.
  • Deficiencias auditivas y visuales.
  • Dificultades del habla y del lenguaje.
  • Desafíos con las matemáticas.
  • Dificultades con la lectura, incluyendo la comprensión, la decodificación, la fluidez o la ortografía.

La tecnología de asistencia también puede ayudar a los niños a manejar las dificultades emocionales que interfieren en su capacidad para aprender o participar en el aula. Por ejemplo, si la ansiedad de su hijo es tan abrumadora que se centra en el factor estresante en lugar de en el maestro, aplicaciones como StopBreatheThink (página en inglés), que fue diseñada pensando en los adolescentes, pueden recomendar una actividad que los ayude a aliviar sus pensamientos.  La app ofrece soluciones para una variedad de emociones, desde la frustración y el rencor hasta la autocrítica o una actitud defensiva.

“Una vez que los niños saben cómo utilizar la tecnología y desarrollan su capacidad (porque, como todo, hay una curva de aprendizaje), usted verá mejoras con bastante rapidez”, dice Biel. “Otra cosa que probablemente notará es que la tecnología de asistencia tiende a motivarlos y su actitud empieza a mejorar. De repente, todas esas experiencias negativas quedan atrás, y son capaces de hacer su trabajo de una manera que les funciona”.

Cómo puede ayudar la tecnología de asistencia

La tecnología de asistencia tiende un puente entre lo que un niño sabe y lo que puede comunicar. “Facilita las cosas”, dice la logopeda Alexa Brigante, quien se especializa en tecnología de asistencia. “Cuando los niños tienen el apoyo adecuado, usted realmente puede ver más de su verdadero potencial y quiénes son por dentro”.

Por ejemplo, si un niño tiene dificultades para escribir, un teclado puede ayudar. “Cuando escribir a mano es difícil, requiere una enorme concentración y es agotador”, explica Biel. “Así que es mucho más fácil para ellos aprender a escribir a máquina que aprender todas esas formaciones de letras”. Un teclado les permite tener más energía para pensar y comunicarse.

Si batallan con el esfuerzo que supone escribir los problemas de matemáticas, Brigante dice que convertir las matemáticas en algo digital a través de un programa como Equatio (página en inglés) puede resolver el problema. “Como las matemáticas se hacen normalmente con papel y lápiz, y los estudiantes tienen un espacio muy pequeño para escribir, puede ser difícil si les cuesta escribir a mano”, explica. “Pero hacer eso de manera digital y darles la oportunidad de usar un lápiz de Apple o la yema del dedo en una pantalla táctil para que puedan ‘escribir a mano’ las matemáticas en la pantalla, podría cambiarlo todo”.

Equatio, añade Brigante, también puede ayudar a los niños con otros desafíos con las matemáticas. “Puede proporcionar a los estudiantes instrumentos de manipulación digital para que puedan mover agrupaciones en la pantalla si no pueden hacer las matemáticas en su cabeza. Y también ofrece una variedad de calculadoras digitales, como las de gráficos o álgebra, que pueden ayudar a los estudiantes con diversos retos matemáticos.”

La tecnología de asistencia puede ayudar a los niños con necesidades complejas

En el caso de los niños que tienen dificultades más complejas, la tecnología de asistencia puede adaptarse para satisfacer necesidades muy específicas.

Por ejemplo, mientras que un niño puede beneficiarse del uso del dictado por voz porque le cuesta escribir a mano, también puede tener un trastorno del habla que le impida utilizar plenamente ese programa general.  Una solución podría ser una aplicación llamada TouchChat (página en inglés) que les permite tocar varias imágenes o textos, dependiendo de su edad y su capacidad de lectura, para crear frases u oraciones que la aplicación pronuncia después en voz alta. Otro programa, Read&Write (página en inglés) proporciona texto a voz, voz a texto, diccionarios de texto e imágenes, etc. para apoyar tanto los desafíos con la lectura como con la escritura.

Co:Writer (página en inglés) es un gran programa que proporciona predicción y generación de palabras para los niños que saben escribir”, dice Brigante. “Permite a los estudiantes insertar el tema sobre el que están escribiendo para que la predicción y la generación de palabras hablen del tema académico en cuestión. Por ejemplo, si están escribiendo sobre la Guerra Civil, es posible que haya un lenguaje que el estudiante no utilizaría normalmente, pero si añaden ese tema a su diccionario, recibirán sugerencias específicas relacionadas con ese tema”.

Cómo hacer que la tecnología de asistencia funcione para su hijo

La tecnología de asistencia, aunque útil, no es una solución independiente. “La tecnología de asistencia es un puente, pero la terapia construye las habilidades fundamentales subyacentes”, explica Brigante. “Estas herramientas forman parte de las modificaciones y adaptaciones, pero no deben sustituir a una habilidad que hay que aprender o trabajar. La tecnología es un complemento que debe utilizarse cuando sea apropiado”.

La tecnología de asistencia ayudará a su hijo a seguir el ritmo de sus compañeros de clase mientras sigue recibiendo terapia, incluso si se le retira del aula para tomar una clase de reforzamiento.

“Mientras su hijo está aprendiendo a leer, puede ponerse a escuchar el libro, o mientras está aprendiendo a escribir o a teclear mejor, puede utilizar el dictado de voz para hacer su trabajo”, dice Mark Surabian, director de ATHelp (página en inglés), un programa de apoyo a la tecnología de asistencia en el JCC de Manhattan y ATTrain, que ofrece formación en tecnología de asistencia.  “La tecnología de asistencia se realiza junto con el reforzamiento para que el niño pueda participar en el aula con sus compañeros en ese momento, y no esperar hasta que haya adquirido las habilidades”.

La tecnología de asistencia debe evolucionar al ritmo de su hijo. Las herramientas que necesitan los niños para tener éxito pueden cambiar a medida que crecen y el aprendizaje se va haciendo más complejo. Los niños deben ser reevaluados anualmente para asegurarse de que la tecnología que están utilizando sigue funcionando y para explorar otras herramientas potenciales que puedan ser necesarias o beneficiosas. A menudo, a medida que los niños crecen y cursan asignaturas más avanzadas, necesitan nuevas herramientas para acceder a su educación.

La tecnología de asistencia beneficia a todos

Al igual que una acera con rampa ayuda a incluir a las sillas de ruedas y beneficia a las personas que empujan coches o carritos, la tecnología de asistencia suele beneficiar a más personas que al estudiante que la recibe. Dunn dice que su hijo es un ejemplo perfecto.

“Cuando finalmente se le proporcionó acceso digital, en forma de un sistema de manejo del aprendizaje llamado Canvas, esa tecnología se extendió a todos los estudiantes y maestros de su equipo, no solo a él”, dice. “Benefició a todos los estudiantes de la clase, incluidos algunos que podían tener discapacidades no diagnosticadas. Les digo a mis hijos que hay que pensar más allá de uno mismo. No siempre puedes cambiar al mundo, pero a veces puedes cambiar lo que te rodea”.

Conozca cómo conseguir tecnología de asistencia para su hijo aquí.